Fina García MarruzFina García Marruz gusta mucho de estos predios, porque de Cárdenas es originaria su madre, Josefina Badía y matancero es su hermano el afamado músico Felipe Dulzaides. Cierto es que no poseen el mismo apellido, dirán, y es que, por decisión paterna, ella y sus hermanos Sergio y Bella recibieron los dos apellidos del padre y ese ha sido también su nombre artístico. Nació en La Habana el 28 de abril de 1923. “Ser poetisa no es una debilidad”, declaró en una célebre entrevista, quien fuera galardonada con el Premio Nacional de Literatura, en 1990, y el Premio Iberoamericano de poesía Pablo Neruda, en el 2007. Hoy recibe el homenaje de su pueblo, al estar dedicada también a ella, la décimo octava Feria Internacional del Libro 2009.

Desde joven profesó un amor sin límites por la poesía y la música, imbuida en su proverbial espiritualidad y modestia. Se considera una fervorosa seguidora de Martí.

Ella fue una de las dos mujeres del grupo Orígenes, guiado por José Lezama Lima, entre los años 1944 y 1956, el cual integró junto a su esposo y compañero de letras Cintio Vitier.

De la música quizás brotó la herencia de sus hijos, dos de los mayores compositores contemporáneos: Sergio y José María.

Inmersa en labores de apoyo al proceso revolucionario, a partir de 1962 se desempeñó como investigadora literaria en la Biblioteca Nacional José Martí y fundó el Centro de Estudios Martianos, donde alcanzó la categoría de Investigador Literario, integrando el equipo realizador de la edición crítica de las Obras Completas de José Martí.

Fina devino con los años ensayista de alto vuelo. Sus estudios sobre el ideario martiano y la literatura cubana e hispanoamericana alternan con su inspiración poética. Ha publicado alrededor de 15 poemarios de raíces humanistas, entre los cuales sobresalen: Transfiguración de Jesús en el Monte, Las miradas perdidas, Créditos de Charlot, y Habana del centro.

Su discurso literario, de tono intimista, se cataloga como de los más límpidos de nuestra historia literaria, revelador de valores estéticos que acrecientan el idioma de manera armónica y reflexiva.

Fina García Marruz es una de nuestras poetisas más preciadas, llena de amor, dulzura y a la vez, de esa energía bienhechora que es la bondad heroica.


Por María Elena Bayón Mayor

Tomado del portal Atenas: http://www.atenas.cult.cu/