PremioEdiciones Matanzas recibió el premio La Rosa Blanca, otorgado anualmente por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), a figuras e instituciones con un aporte relevante a la difusión y promoción de la literatura para niños en Cuba.
 
La entrega oficial se produjo durante la celebración del Sábado del Libro, en la Calle de madera de la Plaza de Armas, en La Habana, y contó con la presencia de Zuleika Romay, presidenta del Instituto Cubano del Libro, y de los Premios Nacionales de Literatura Jaime Sarusky y Pablo Armando Fernández.
 
Magalis Sánchez Ochoa, presidenta de la sección de literatura infantil y juvenil de la UNEAC, afirmó que Ediciones Matanzas ha dado a conocer en su catálogo significativas propuestas en ese género, no solo por la calidad y diversidad de sus autores, sino también por la propia concepción de los textos en cuanto a diseño e ilustración.Asimismo destacó la labor que de modo general desarrolla esa casa editora, y específicamente elogió el trabajo de Alfredo Zaldívar, quien es el director de la misma, y tiene una reconocida trayectoria como editor y promotor cultural.
 

 En los últimos años, Ediciones Matanzas ha recorrido un camino exitoso, al punto que sus textos han alcanzado importantes reconocimientos: en varias ocasiones el Premio Nacional de la Crítica Literaria y también el Científico Técnico, el Premio de Diseño Raúl Martínez, el Premio de Historia José Luciano Franco, entre otros.

 
Este Sábado del Libro se dedicó de manera especial a la Editorial Gente Nueva, a propósito del aniversario 45 de su fundación. Enrique Pérez Díaz, su director, presentó diez de los títulos más recientes de la misma.
 
Entre los libros que dio a conocer se hallan tres ganadores del premio de literatura infantil La Edad de Oro, pertenecientes a los autores matanceros José Manuel Espino (noveleta de tradiciones campesinas) María Laura Aguiar (teatro) y Marta Teresita Tarifa (poesía).
 
Estas actividades tuvieron lugar el 31 de marzo, reconocido como el Día del Libro en Cuba, por lo cual, es obvio, se encontraban dedicadas también a celebrar este acontecimiento.

Por: Norge Céspedes