Tomas MoralesEntrevista realizada por Liliam Padrón Chávez, Karina Pino y Ulises Rodríguez Febles en casa de Tomás Morales Villena, Premio Nacional de Danza 2010, el 7 de septiembre del 2010. La entrevista fue filmada por Reinaldo Jiménez de la Cal. Esta es mi versión de lo que se grabó, como material, para el homenaje que se le va a realizar el 9 de octubre, en el marco de la 9na edición del Concurso de Coreografía e Interpretación DANZANDOS, auspiciado por la Compañía Danza Espiral. 

Tomás Morales Villena, Premio Nacional de Danza 2010, nació en Matanzas el 21 de diciembre de 1936. Recuerda la ciudad con esa ternura de quien la siente suya. Las casas donde vivió, en diferentes calles; los sonidos  en las noches de los tambores abakuá; los iremes, saliendo a las puertas de las casas, con sus sonidos y algarabía. Tomás Morales, recuerda a su madre bailando rumba, con muchos sombreros en la cabeza. Recuerda y aun siente, la música de los bembés. Jamás ha olvidado los carnavales, las carrozas, la belleza de las farolas y el Sauto de su infancia y adolescencia.

Creo que de lo primero que habló – antes de conversar de las puertas abiertas de las casas matanceras,  con sus patios; de la acera frente a su última casa, fue del Sauto. De cómo  entraba furtivo para ver las actuaciones de importantes compañías en el legendario teatro  matancero. Lo describe, como un niño fascinado, que incluso a veces vio ensayos  que quedaron para siempre en su memoria. Funciones teatral, circense, del teatro lírico - recuerda. ¿Y danza?  - le pregunta alguien. ¨No, no, en el Sauto vi muy poca danza¨ - explica desde  el sofá donde está sentado, en su casa, muy cerca de la Plaza de la Revolución.  ¨Pero me encantaba bailar, mi vida era bailar.  Estaba todo el tiempo bailando. Me decían: “chiquito, qué bien tú bailas…. Estudié comercio, pero era la actuación lo que me interesaba ¨

Tomas MoralesEl maestro está muy  contento de regresar a Matanzas, invitado al 9no concurso de Coreografía e Interpretación DANZANDOS,  auspiciado por la Compañía Danza Espiral, que el 9 de octubre le rendirá homenaje en el Cine Teatro Velazco por su trayectoria artística, diversa, intensa, abarcadora, a veces desconocida.

Tomás Morales, es un gran maestro que ha entregado su vida al arte, mañana, tarde y noche, sin descanso.  Alumno de Luis Trápaga, de quien se siente deudor, a quien menciona agradecido y respetuoso muchas veces en la conversación, pero también de Alberto Alonso, Tomás Morales ha sido cantante, pedagogo, bailarín, actor, coreógrafo, director artístico, guionista. 

Comenzó en el famoso cabaret Sans Souci,  con Alberto Alonso, recuerda emocionado, pero ha trabajado en la televisión, donde trabajó con Trápaga y Alonso;  en el Teatro Musical de la Habana, en varios cabarets de Cuba, entre ellos el Continental de Varadero, pero especialmente el Tropicana, donde es figura indiscutible,  un clásico de la especialidad, con coreografías que cada noche se presentan al público, aplaudidas  hasta la ovación y  estrenadas en diversas partes del mundo.

Tomás Morales fue pareja de baile de Cristhi Domínguez, en la TV Cubana, su última pareja, su inolvidable pareja, un paradigma indiscutible que aun nos conmueve al verlos  en imágenes de archivos, ahora, que se le han dedicado varios programas por su merecido premio, para el cual fue nominado en varias ocasiones.  Ha cantado con Esther Borja, con Omara Portuondo y otras figuras de la canción en los más importantes programas de la televisión cubana, de los cincuenta,  y posteriormente al triunfo de la revolución,  y los menciona con lucidez, con detalles, que hacen muy amena la conversación que nos adentra en la historia cultural de la nación. 

Escuchando a Tomás Morales, quien ama por sobre todas las cosas el Tropicana, lo defiende, pelea por él, por lo que significa como patrimonio de la cultura cubana, uno se da cuenta que estamos ante un ser humano, apasionado, creativo, con auténtica modestia, con una ética instituida en la experiencia creativa junto a los más importantes artistas de la escena nacional, que lo convierten en un maestro por su conducta y obra para todas las generaciones de cubanos. 

Artista de Mérito de la UNEAC, distinguido con el reconocimiento Lorna Bursall, con la Gitana Tropical y el Premio Nacional de Danza, entre otros muchos reconocimientos, Tomás Morales, se siente feliz, de su vida incansable e intensa dedicada al arte.

Estuve seis años trabajando, sin tomar unas vacaciones, unas necesarias vacaciones – dice.

Nunca dejará de trabajar – pienso, cuando nos despide en la puerta de su casa.
 


Por: Ulises Rodríguez Febles
(Cárdenas, 1968) Dramaturgo e investigador. Promoción de Danza Espiral.