Revista Matanzas. premios 2012La revista Matanzas dio a conocer los premios a los mejores textos publicados anualmente en sus páginas, en este caso los correspondientes a los tres números correspondientes al año 2012.

“Performing Ballagas: cuerpo y deseo...”, de Norge Espinosa, se impuso en ensayo, a partir de un “desacralizador acercamiento a las figuras de Virgilio Piñera y Emilio Ballagas, a las polémicas recepciones de su ser y su forma de hacer”.

En artículo, Antón Arrufat fue el premiado por “James Gatz versus Jay Gatsby”, “sabia, sutil relectura de uno de los personajes más inquietantes de la literatura universal, el Jay Gatsby de la novela El gran Gatsby, de Fitzgerald”.

“Resistir, insistir: Notas sobre...”, de Dainerys Machado Vento, ganó en investigación, “por el utilísimo itinerario que traza para seguir la paulatina reinserción de Virgilio Piñera en el panorama cultural de la Isla, en este caso mediante un análisis de su aparición las publicaciones impresas”. Lourdes González Herrero ganó en cuento con “Parlor game”, “por la fluida e inquietante atmósfera que logra, por el modo en que incorpora los personajes a esa atmósfera, entre zozobras y susurros, entre deslumbres y derrumbes”.

En poesía, el premio recayó en “Un día como ayer murió Virgilio”, de Marcial Gala, “por el absurdo, por la ironía, por el modo de comprender el mundo de Virgilio Piñera, a quien se dedican estos versos, y también a nuestro mundo, por supuesto”.

Se escogieron 20 finalistas en diversos géneros literarios, todas con un elevado rigor en su concepción, según dijo Urbano Martínez Carmenate, presidente del jurado que integraron además Alina Bárbara López y Norge Céspedes.

“Tanto los premiados como los finalistas son importantes autores cubanos de distintas generaciones, lo que obviamente constituye una clara evidencia de la seriedad, de la solidez, del espacio que Matanzas se sigue abriendo entre las principales publicaciones artístico-literarias del país”, añadió Urbano.

El pasado año la revista Matanzas celebró el centenario de su fundación, que se produjo en 1912, teniendo como su primer director a Fernando Lles, poeta, filósofo y maestro.

Luego de su despegue inicial, la primera revista que tomó el nombre de esta ciudad ha vivido apagamientos y resurgimientos. En los años treinta la retomó Américo Alvarado, importante intelectual, y luego, en 1978, Arturo Arango y otros jóvenes artistas y escritores la asumieron.

Otras épocas más vinieron hasta que en este siglo XXI, a mediados de su primera década, apareció Alfredo Zaldívar junto un grupo de intelectuales matanceros, quienes han logrado hacerla resurgir y convertirla en una de las publicaciones artístico-literarias más inquietantes de toda la Isla.


Por: Norge Céspedes