Proyecto mano a manoEl proyecto de intercambio cultural Mano a mano continúa estrechando, mediante diversas iniciativas, los lazos entre artesanos artistas de la región canadiense de y de la provincia de Matanzas.

Concebido para compartir perspectivas, conocimiento teórico y práctico entre los creadores canadienses y matanceros, así como para que sus obras puedan ser difundidas en ambos territorios, Mano a mano ya tiene un trecho recorrido desde algunos años y cuenta con nuevas proyecciones.

Así se puede mencionar el hecho de que Pierre Ivon, miembro de la junta ejecutiva de la Asociación de Artesanos de Quebec, asistió en 2013 al certamen matancero Arte del Fuego, en el que impartió una conferencia sobre la técnica de fusión con polvo de vidrio termoformado y craquelado, llevando a cabo además una demostración práctica.

Por la parte cubana, Osmany Betancourt (el Lolo) y Antonio Pérez Marrero acaban de participar en la Feria de Artesanía de Quebec, que se desarrolló entre el 11 y el 20 de diciembre. Pérez Marrero, presidente de la filial de la ACAA en Matanzas, comentó que además de sus obras personales llevaron también una amplia y representativa muestra de la producción de otros artesanos matanceros.Como parte de este proyecto de intercambio, debe destacarse asimismo que los canadienses donaron herramientas y materias primas a la ACAA matancera, que ya les ha dado utilización en los talleres de enseñanza de orfebrería y bisutería que realizaron en su casa-sede recientemente. Este hecho pudo ser patentizado por una delegación de artesanos de Quebec que visitaron Matanzas entre el 2 y el 9 de octubre pasados.

Los canadienses, quienes se admiraron ante la particular belleza de la casa-sede de la ACAA, confraternizaron además con artistas y recorrieron algunos proyectos destacados del territorio como la Finca de la familia Correa, en Jovellanos, y el taller del Lolo, en la capital provincial.

Uno de los visitantes, Moncho Franco, español radicado en Canadá desde hace varias décadas, se manifestó impresionado por la capacidad imaginativa del artesano cubano, “y no solo en la manera de asumir la creación, su contenido, su forma, sino también los recursos con que la llevan a cabo”.

“Nosotros trabajamos con mucha tecnología y con materia prima que tenemos al alcance con relativa facilidad, pero aquí el artesano se le hace difícil conseguir el equipamiento y no son pocas las veces que lo construye con sus propias manos; la materia prima también le exige un esfuerzo extra, echa mano a lo primero que encuentra: y lo maravilloso es que al final logra un resultado satisfactorio, llega a lo que todo creador aspira, al arte”.

Pierre Ivon, quien vino al frente de la delegación, comentó que desde hacía varias décadas viajaba a Cuba y que en un principio le llamó la atención el carácter esquemático, superficial, de ciertas producciones artesanales que se ofertaban al turismo, pero luego entró en contacto con la ACAA, específicamente con la de Matanzas, y la riqueza, los múltiples matices de la auténtica artesanía artística de la Isla.

“Así surgió la idea del proyecto Mano a mano —dice Pierre Ivon—. La pasión por el arte no tiene fronteras y contribuye a unir los pueblos, a comunicarlos. La artesanía, una de las manifestaciones artísticas más auténticas de cualquier nación, es entonces un puente, la mano que se extiende y une.”


Por: Norge Céspedes