Cobo
Por: 
José Manuel Hernández de la Cruz. 

En la historia del arte y en específico la pintura, existen y perduran innumerables ejemplos de creadores que recurren a su entorno como modelo en sus creaciones.

Los artistas interpretan y expresan la realidad circundante en un primer momento desde una dimensión cultural, inherente a cada grupo social, a los valores que en ellos se desarrollan y sus conocimientos. Cada uno es portador de su propia historia y tradiciones que refuerzan los vínculos entre los individuos, propiciando se aglutinen en torno a un común  sentimiento de identidad. Al respecto, Jorge Morales Miranda (Torres 2006, 76) refiere que  desde esta perspectiva, las interpretaciones de la realidad se hacen más homogéneas y coherentes. No obstante, la interpretación cultural se desdobla a su vez en una dimensión subjetiva donde el individuo le otorga un significado personal a su universo. En este sentido la creación artística no es simplemente el reflejo del objeto por el sujeto; se convierte en la interpretación que hace el sujeto del objeto,  exégesis cargada por la sensibilidad y emotividad de cada uno.

La selección de esa y no otra parte de la realidad está dada por lo que representa para el creador y por la energía que la misma emana y es captada por el artista. Es un sentimiento de identificación donde se aglutinan color, forma, luz, sombra y textura para conformar un todo que posee un espacio físico limitado y que se redimensiona en un nuevo universo, la obra.

En tal sentido, el paisaje en todas sus manifestaciones ha estado presente en la plástica cubana  en la que los creadores matanceros como integrantes de ésta ocupan un significativo lugar. En esta vertiente se destaca sin lugar a dudas José Francisco Cobo Pérez (Matanzas,  diciembre 4 de  1915 - febrero 26 de 2009).

Francisco Cobo es fiel exponente y genuino representante del academicismo, estilo que en un inicio estuvo marcado  por la academia Tarascó, dejando su impronta en el artista en formación, para luego quedar patentizada en la enseñanza recibida en San Alejandro. Aunque  a lo largo de su carrera y en busca de su propia identidad plástica, recurre a diferentes tendencias dentro del arte pictórico; parece ser que los maestros impresionistas trazaron el camino. Así lo demuestran sus obras. Los años sesenta de la pasada centuria denotan la inclinación del artista por el paisaje, aunque desde años anteriores incursionaba en esta temática; a partir de esta fecha y hasta su muerte las calles, parques, plazas, playas y edificaciones emblemáticas de la arquitectura matancera quedaron eternizadas en sus creaciones. Inmortalizadas.

La preferencia de Cobo al reflejar en sus obras el alma de su ciudad natal, está marcada por un profundo sentimiento de identificación con su entorno y por la necesidad que sentía de perpetuar el esplendor de la otrora Atenas de Cuba; magnificencia que aún posee pese al deterioro sufrido. El creador analiza su contexto, lo cuestiona e intenta mejorarlo, hacerlo mucho más hermoso. Los atributos de los motivos que inspiran y alientan al artista son fehacientes. Cada sitio es portador de un encanto especial, de una fuerza y energía que emana de las entrañas de la ciudad.  

Cobo no recrea la Ciudad de los Puentes  por el simple acto de pintar, lo hace por la conexión que establece con cada rincón de Matanzas. Reconoce y sabe elegir aquellos sitios que forman parte indisoluble de la memoria colectiva de cada matancero, que son expresión de una identidad. Es un sentido altamente desarrollado de reconocimiento de la mismidad y de la diferencia u otredad.

Al contemplar e interpretar las creaciones del artífice, nos percatamos de esa carga emotiva que las envuelven, de ese aura de nostalgia y orgullo que poseen y de una singularidad especial que nos permite  fácilmente identificar su paleta. En su universo creativo el protagonismo corresponde al paisaje, el hombre como parte integrante de éste pasa a un segundo plano y en la mayoría de los casos es nula su presencia, esta constante es consecuente con una intención bien marcada por el artista para enfatizar en lo que realmente le interesa y posee personalidad y psicología propia. Las obras de Francisco Cobo indudablemente son un testimonio irrefutable de la matanceridad y por consiguiente parte indisoluble del patrimonio pictórico yumurino. 

El reconocimiento que posee la obra de Cobo es incuestionable y no sólo se enmarca en los límites locales, trasciende las fronteras y se expande al mundo. Los cubanos y en especial los matanceros tanto dentro como fuera del país quieren hacer suyos un fragmento, un ápice de la ciudad en que nacieron, de los sitios por los que solían jugar o pasear en la infancia, de aquellos lugares en los que pasaron momentos inolvidables de romance, esparcimiento o simplemente por los que transitaban diariamente. En este sentido, el ideal es la obra de Cobo, la predilección por sus creaciones no sólo se justifica por la factura de éstas, ni por la elección de este u otro sitio a representar, aunque son elementos que integran y conforman un todo. La razón, a nuestro juicio, está dada por la subjetividad de la que es portadora, porque se nutre y  colma con el espíritu de nuestra existencia en ese micromundo que es Matanzas.

El hombre, el creador, el artista: Francisco Cobo Pérez, supo descubrir la razón de su existencia a través de la magia de la pintura, encontrando así, el modo de servir a la sociedad y de ser consecuente con su tiempo. Sus obras son expresión del apego por su terruño, de sus valores y del orgullo de ser cubano y matancero. Las peculiaridades de las composiciones de Francisco Cobo Pérez son palpables en las piezas seleccionadas para ilustrar estas valoraciones.

La Playa de Varadero. Francisco Cobo Las obras [Playa de Varadero] (1959), [Plaza de la Vigía] (1973) se estructuran mediante una  composición equilibrada y sencilla. En la primera los empastes de blanco obedecen a una intención bien marcada en el creador por recrear mediante el empleo de esta técnica la irregularidad del suelo arenoso de la playa; en contraposición a esta, el mar se representa en absoluto reposo lo que hace que se entrelacen en perfecta armonía. La Plaza de la VigíaLa pincelada es amplia y precisa y al igual que en “Plaza de la Vigía” el paisaje yumurino es el centro y único elemento en la pintura. La utilización de la figura humana carece de sentido ya que Cobo centra toda su atención en lograr  que apreciemos una obra fruto de la creación humana, y de la naturaleza, orgullo y patrimonio de los cubanos, no es su propósito el que reflexionemos y desviemos la atención sobre el  sujeto transformado en objeto.

Puente sobre el río. Cobo[Puente sobre el río] (1990) y, las obras de la intitulada serie sobre el San Juan  que contiene piezas comprendidas entre los años(1976 y 1989), denotan la preferencia del artista por captar las márgenes del San Juan, su poética se inscribe dentro del postimpresionismo y en su pincelada se revela el singular  tratamiento en los reflejos, donde a pesar de utilizar una amplia gama cromática logra una fusión inusitada del color. El efecto  de transparencia y profundidad en las tranquilas aguas revelan un alto nivel de realismo, consiguiendo atrapar la magia de uno de los íconos identitarios de la Ciudad. Por estos elementos y por su singularidad, el artista deja su impronta en la plástica y su perpetuidad como cronista de Matanzas, mostrándonos así, su pasión y sentimiento de arraigo a la  tierra natal.  

Cobo
 
 
 

Fuentes consultadas.

  1. Arjona Pérez, Marta (1986). Patrimonio Cultural e Identidad. La Habana.   Letras Cubanas.

  2. De la Torre, Carolina (1995). Memorias del Encuentro Cuba. Cultura e Identidad Nacional. Ediciones Unión. La Habana.

  3. Libro Registro de Inventario de Bienes Culturales. Tomo II folio 25   . Registro Provincial de Bienes Culturales. Matanzas.

  4. Martínez Furé, Rogelio (1995). Memorias del Encuentro Cuba. Cultura e Identidad Nacional. Ediciones Unión. La Habana.

  5. Torres Moré, Pedro (comp) (2006).Técnicas de Interpretación del Patrimonio Cultural. Félix Varela. La Habana.

 

Fuentes digitales

  1. Disponible En: http//www. Francisco Cobo Pérez Atenas.htm Consultado 20/2/2011

  1. Disponible En: http//www. Sepultado el Pintor Francisco Cobo Pérez. htm Consultado 20/2/2011

  2. Solís, Miguel. Sepultado el pintor de Matanzas. Disponible En http//www. En Radio Rebelde.htm. Consultado 26/2/2011