Revista Matanzas (La imagen pertenece a una edición anterior)El poeta es, también, un héroe. En un parque de la ciudad se levanta aquella estatua que lo inmortaliza, una calle importante es bautizada con su nombre, y a dos siglos de su nacimiento todavía se le vitorea, todavía se leen sus versos, todavía se tiene entre nosotros vivo, palpitante. “Héroe es todo el que sustenta un esfuerzo que excede de la común medida humana”, decía el ensayista Jorge Mañach.

El poeta Roberto Manzano ha llamado la atención sobre la hazaña que implica el hacer uso de la palabra con el fin de cristalizar, de eternizar toda una época, todo un estado de subjetividades, de emociones sociales. Ha mostrado asombro ante su capacidad de dar una “unidad de medida”, de materializar esos procesos que son en primer lugar flujo espiritual. Desde la palabra, desde la increíble tridimensionalidad síquica que con esta se adquiere, es levantada la vida en todas sus dimensiones.

He recordado estas ideas acerca del poeta como héroe, de los valores “utilitarios” de de la poesía, de la palabra, pensando en su relación con un impactante ensayo que recoge la revista Matanzas, en su último número, el tres, correspondiente a los meses de septiembre a diciembre de 2015. El texto es de Gastón Baquero, se titula “La poesía como problema”, y es el adelanto de una exquisita selección de la obra ensayística de este autor que, preparada por Alfredo Zaldívar, Ediciones Matanzas presentará durante la próxima Feria del Libro.

En este ensayo, en esta primicia que nos ofrece la revista, Gastón Baquero busca la esencia de la poesía, que, a su juicio, es “una consciente —o inconsciente— imitación textual del ímpetu divino”, y debe permitir “Que veamos lo que está detrás de lo que vimos, y que no repitamos, como si fuera un límite de los objetos y de las sensaciones, aquello que hasta ayer nos fue familiar”.

La publicación nos propone este ensayo como parte de un dossier con el que se rinde homenaje al centenario del nacimiento de Onelio Jorge Cardoso, Samuel Feijóo y, por supuesto, del propio Gastón Baquero. Sobre Onelio Jorge escribe Jaime Sarusky, quien propicia un acercamiento a la capacidad de fabulación de este autor tan representativo de las letras cubanas. Fabulación, poder de la palabra, de la poesía. Lo mismo es advertido en la obra de Feijóo, estudiado en este caso por Virgilio López Lemus, quien advierte acerca de las riquezas que todavía hay por descubrir en su extensa producción, que abarca más de cien títulos multigenéricos.

La revista Matanzas, desde la presencia de Aldredo Zaldívar como director, ha hecho costumbre la entrega de llamativos dossiers con acercamientos a muchos de estos héroes tan peculiares que son los poetas, los escritores en sentido general, los artistas de la palabra. Algunos de estos dossiers, como los dedicados a Cortázar y a Piñera, acabaron creciendo y sobrepasando la condición de dossiers, y consiguieron que esos números de la revista fueran finalmente números monográficos.

La preparación de estos dossiers ha tenido múltiples motivaciones, y han estado articulados desde una mirada que si bien contempla lo local, busca en todo momento la pluralidad, la universalidad, la trascendencia en todos los sentidos. Algunos han estado relacionados con actos vindicatorios o de verdaderos deslumbramientos. Podríamos poner ejemplos recientes. En el primer caso, el número dedicado a Milanés. En el segundo, el descubrimiento del intelectual ecuatoriano Justino Cornejo. Los dossiers han sido determinados en otras ocasiones por los ejes de divulgación establecidos desde el Instituto Cubano del Libro, relacionados sobre todo con la Feria del Libro, u otros sucesos: homenajes, conmemoraciones…

Habría que detenerse un instante en esta “otra línea” de los dossiers, pues revelan cierta suspicacia, ciertas estrategias de la revista que le permiten mantenerse en punta en temas que están siendo puestos sobre el tapete en toda la Isla, suscitando el diálogo. Esto podría resultar también un boomerang. Pero creo que no ha sido así hasta ahora. Factores prácticos como la puntualidad de la salida de la revista, y sobre todo la propia dimensión de los textos que propone, los textos en sí y la relevancia de muchos de sus autores, han posibilitado que más que “repetir”, ella sea la que trace rumbos, incluso para publicaciones de editoriales o instituciones de carácter nacional.

El dossier es en muchos casos como la columna vertebral de la revista. Pero, por supuesto, no es todo. Matanzas tiene una excelente articulación de secciones. Dan cabida a sus múltiples intereses como revista artístico-literaria que es, como revista universal que es, y propician además la fluidez, la dramaturgia que necesita toda publicación de su tipo.

En esta oportunidad, al ensayo de Baquero deben añadirse dos entregas literarias que dan un peso literario tremendo a este nuevo número de Matanzas. Uno de estos regalos exquisitos aparece en la sección “Botellas al mar”: el cuento “Las lunas de Júpiter”, de la escritora canadiense Alice Munro, premio Nobel de literatura, el cual cuenta con la traducción de Luis Pérez Martinto. El otro son dos poemas inéditos de Roberto Manzano, en “Asombros de la Isla”.

Junto a estos materiales, y al dossier, desde diversas secciones, otros textos establecen un diálogo amplio, plural, con la cultura cubana y universal, como es característico en esta publicación que se halla completamente ajena al localismo, al provincianismo nefasto que podría sugerir su nombre.

En esta ocasión, la sección “Deslindes” propone un artículo del narrador, ensayista y crítico Alberto Garrandés acerca de la novela Presiones y diamantes, de Virgilio Piñera, en tanto “Punto y seguido”, trae un acercamiento a Gertrudis Gómez de Avellaneda, a cargo de Uva de Aragón, autora cubana residente en Estados Unidos.

En “Derivas”, Norge Espinosa y María Laura Germán reflexionan en torno a Teatro de las Estaciones, que acaba de llegar a veinte años de existencia. En “Anales”, la investigadora María de los Ángeles Quirantes estudia los famosos Jardines de Diana, que fueron concebidos en Jovellanos en el siglo XIX. En “Ecos” aparecen reseñas de libros de Antón Arrufat, Leymen Pérez, Carlos Zamora y Eliseo Abreu.

Son recogidos en “Manglar y Uvero” poemas de Yanira Marimón, Abel González Fagundo y Richard Valle, que recibieran menciones en el Concurso-debate José Jancinto Milanés 2014. Mientras, en “El amanuense” son propuestos cuentos de Manuel Navea y Daneris Fernández, así como un fragmento de novela de Norge Céspedes. En “Las iluminaciones”, dedicada a autores inéditos, aparece un poema de Héctor Raúl Rivero.

Así transcurre Matanzas, y a esta descripción de lo que puede ser uno de los muchos modos de recorrerla, faltaría agregar la impactante experiencia visual que siempre provoca el diseño de Johann E. Trujillo, caracterizado por la sobriedad, el empleo del letrismo, las texturas, el blanco y el negro, entre otros recursos. Desde cada número, la revista promueve fundamentalmente la obra de los artistas de la Plástica del territorio (en este caso la de Yovani Bauta, pintor matancero radicado en Estados Unidos), la cual es utilizada como parte de la ilustración de sus páginas.

Esta última entrega de la revista, y los dos primeros números del 2014, se encontrarán también entre las novedades literarias que Ediciones Matanzas dará a conocer dentro de la XXIV Feria Internacional del Libro, Cuba 2015, que se desarrollará del 12 al 22 de febrero en la capital de la Isla.


Por: Norge Céspedes