Revista Matanzas 2-2013Un amplio dossier dedicado al poeta cubano Julián del Casal (1863-1893) es propuesto por la revista artístico-literaria Matanzas en su segundo número de este año, correspondiente a los meses de mayo a agosto.

Al cumplirse el aniversario ciento cincuenta de su nacimiento y los ciento veinte años de su muerte, Matanzas le realiza este homenaje a Casal, uno de los más significativos exponentes del Modernismo en Hispanoamérica, autor de los libros de poesía Hojas al viento (1890), Nieve (1892) y Bustos y rimas (1893).
El dossier incluye seis artículos donde se profundiza en su vida y obra desde perspectivas diversas, dos cartas escritas por Casal y dos poemas que le dedican los escritores cubanos Arístides Vega Chapú y Alfredo Zaldívar.

En uno de los artículos, Vigilio López Lemus hace referencia a puntos de contactos entre la obra de Casal y del poeta griego Konstantino Kavafis, quienes tienen en común además el haber nacido el mismo año.Mientras, María Antonia Borroto reinterpreta su escritura poética, lo contempla además desde la obra periodística que dejó y propone una lectura de este autor que rompa con la tradicional opinión del distanciamiento de los modernistas respecto a lo urbano.El crítico Lincoln Capote Peón reencuentra la biografía Casal, de Emilio de Armas, la analiza, ve sus aportes y sus puntos débiles, y mientras realiza estas valoraciones, como de paso, nos hace ver también su propia óptica del autor de Nieve.
 
Lourdes Arencibia se acerca a su quehacer como traductor, afirma que fue “prolijo” en este campo, aunque en verdad “en sus mediaciones de otras lenguas hay más admiración por las culturas y obras de los autores a quienes tradujo que conocimientos lingüísticos reales para realizar los transvases”. En este texto se centra sobre todo en sus traducciones de Charles Baudelaire.
 
Uno de los artículos, a cargo de la investigadora Mireya Cabrera Galán, da cuerpo, saca de las gavetas la historia de la vida de María Luisa Rosa Cay Deville, una matancera-habanera, cantante de ópera, considerada el motivo que inspiró a Casal su poema “Kakemono”, y acaso también una especie de amor imposible que lo deslumbrara.
 
Por otra parte, las dos cartas de Casal que se dan a conocer en el dossier fueron enviadas por este al pintor francés Gustave Moreau, a quien le demuestra una gran devoción como artista. Jorge Yglesias tradujo las cartas del francés al español.
 
Este nuevo número de la revista Matanzas contiene además en sus secciones habituales un acercamiento de Orestes Macri a la poesía de Cintio Vitier, un artículo histórico de Ramón Cotarelo sobre la urbanización de la ciudad de Matanzas en el siglo XIX y reseñas sobre libros de José Kozer (Índole, poesía), Lina de Feria (Los poemas de la alquimia, poesía), Lourdes González (La mirada del siervo, cuentos), Félix Sánchez (Detrás de las palabras, cuento), Laura Ruiz (A la entrada y a la salida, ensayo) Norge Espinosa (Cuerpos de un deseo diferente, ensayos, artículos, crónicas...).
 
Revista Matanzas
 
También agrupa, en la sección Punto y seguido, dos textos que fueron leídos durante la entrega a Alfredo Zaldívar del Premio Nacional de Edición 2012. Se trata de las Palabras de Elogio, pronunciadas por Jorge Ángel Pérez, y las Palabras de Aceptación, de Zaldívar. A partir de ambos materiales puede tenerse una visión de la amplia carrera de Zaldívar como editor.
 
Esta publicaciónpropone igualmente narraciones de Antonio Armenteros, Elaina Vilar Madruga y Néster Núñez, así como poemas de Pedro Marqués de Armas y Aimara García Cabezas.
 
La revista Matanzas fundada en 1912 por Fernando Lles, poeta, filósofo y maestro, quien fundó. Luego de su despegue inicial, la primera revista que tomó el nombre de esta ciudad ha vivido apagamientos y resurgimientos. En los años treinta la retomó Américo Alvarado, importante intelectual, yluego, en 1978, Arturo Arango y otros jóvenes artistas y escritores la asumieron.
 
Otras épocas más vinieron hasta que en este siglo XXI, a mediados de su primera década, apareció Alfredo Zaldívar junto un grupo de intelectuales matanceros, quienes han logrado hacerla resurgir y convertirla en una de las publicaciones artístico-literarias más inquietantes de toda la Isla.

 
Por: Norge Céspedes