El quehacer de Rolando Estévez Jordán (Matanzas, 1953) fue considerado como pionero y referente del libro-arte o libro de artista en Cuba, durante la apertura de una importante muestra de esta manifestación artística en la galería de Luz y Oficios, de La Habana.

Titulada “El libro de artista, una mirada diferente” y a disposición del público de la capital durante el mes de octubre, la exposición reunió propuestas de significativos creadores de trece países.

Rolando Estévez, pionero del libro-arte en Cuba

El propio Estévez fue invitado a participar en la misma, donde la curaduría le reservó un espacio diferenciado; presentó siete obras concebidas en diversas etapas de su vida, a partir de poemas de Martí (Vierte corazón tu pena), Digdora Alonso (Trilogía y Cuento para un hombre que lloró tapándose el rostro), Nancy Morejón (Los ojos de Elegguá) y de su propia autoría (Navidad y Magnolias).

En la inauguración de la muestra, Hanoi Pérez, uno de los curadores, hizo referencia a varios momentos del desarrollo del libro de artista en la Isla y manifestó que en este proceso Rolando Estévez es pionero y uno de los principales referentes, desde que empezó a experimentar en este sentido a finales de los años ochenta, tras sus inicios en Vigía, emblemática casa editora de producciones manufacturadas.

Rolando Estévez, pionero del libro-arte en Cuba

Según el propio artista, su primera incursión en esta modalidad creativa se produjo exactamente en 1987, a manera de iniciativa personal, y a partir del poema “Bailas para mí en 1916”, el cual, dedicado a Isadora Duncan, es de la autoría del recientemente fallecido escritor y periodista cubano Vladimir Zamora.

En declaraciones exclusivas para este sitio digital, Estévez señaló que en el país no han abundado los creadores dedicados de manera sostenida a esta manifestación sino que por lo general se trata de artistas de la Plástica que esporádicamente, o de forma puntual, incursionan en este campo; valoró como sumamente esperanzadora la presencia de llamativas propuestas de varios jóvenes cubanos en la muestra de la galería de Luz y Oficios.

Evocó una experiencia muy singular que se produjo por el interés de la norteamericana Linda Howe, quien organizó en 2009 una gira por varias ciudades de Estados Unidos con una muestra de las producciones de Vigía y once libros-arte de artistas cubanos como Sandra Ramos, Rocío García y el propio Estévez.

Rolando Estévez, pionero del libro-arte en Cuba

También recordó numerosas iniciativas llevadas a cabo por el poeta y artista de la Plástica Fayad Jamís, que pueden considerarse precedentes del libro de artista en la Isla, “aunque lamentablemente, por su muerte, él no llegó a desarrollar a plenitud estos vislumbres que en su momento materializó a través de incursiones en servilletas, portavasos y sobres, por poner solo algunos ejemplos”.

Estévez manifestó que en su caso resultó obviamente esencial la incorporación a Vigía, puesto que lo hizo pensar casi a tiempo completo en el libro como objeto, en la simbiosis de literatura y Artes Plásticas requerida para dar a luz, óptimamente, una obra artística tan singular como esa.

“Vigía, por otra parte, estaba marcada por el trabajo con los materiales pobres, algo que me interesaba a mí y que no solo estaba en línea con mi atracción conceptual, y práctica, por el arte povera sino también con mi conciencia, que asumo con orgullo, de individuo tercermundista. El arte povera lo aprovecha todo. Y así soy yo. Parezco un recogedor de basura haciéndome de cuanta cosa encuentre que me parezca de utilidad.

“También relacionado en cierta forma con esa idea, debo destacar otra característica de mi trabajo como diseñador y como artista de la Plástica. Lo que hago es muy matérico. Y en eso tiene mucho que ver mi amigo, el profesor y artista matancero Pepe Fundora. Creo que desde él empieza a hacerse fija en mí esa vena matérica que ha acabado por caracterizarme.”

Poeta y artista de la Plástica, Rolando Estévez Jordán mereció el Premio Nacional de Diseño del Libro y la Distinción por la Cultura Nacional. Diseños escénicos de este artista han recibido varios premios nacionales. Su quehacer fue fundamental para darle a Ediciones Vigía, de la que fue su diseñador principal hasta fecha reciente, la visualidad que la distingue a nivel internacional. En la actualidad dirige la editorial artesanal El fortín, fundada por él mismo hace tres años.


Por: Norge Céspedes