Breve Nota Editorial: Llega Mar Desnudo a un año de existencia. No tendría sentido, quizás, hablar de las encrucijadas vividas, los esfuerzo realizados, la marea alta o baja. Por sus frutos los conocerás .De este modo solo anunciamos la continuidad de la existencia de estas aguas, con transformaciones que irán apareciendo en el afán de lograr una publicación más cuidadosa dentro del mismo espíritu sostenido hasta hoy. Espíritu de concilio, apoyo y salvaguarda de la cultura universal. Desde las costas cubanas y una humildad cierta, Mar Desnudo agradece a sus colaboradores y amigos, además de reconocer la delicadeza de cuantas lecturas hayan tenido estas crecientes. Seguimos siendo un mar que intenta su prolongación en todas las aguas del mundo. Los editores
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Muchas veces me he sentado a beber en la taberna de Mae. Si no lo entienden debiera explicar un poco más. Muchas veces me he sentado con Mae, o hemos compartido, alrededor de un licor no siempre noble. La nobleza está en otras aristas, en otras miradas a ese licor. Y siempre Mae ha devenido excelente anfitriona. Ron por el medio hemos hecho una historia.Yo tal vez no sea el más indicado para hablar de glorias etílicas. Hay muchos testigos de mis chascos y fracasos. Sí me creo en la posibilidad de hablar de este libro que lleva con nosotros ya muchos tragos… Digo, muchos años.
Selección Poética
Este libro es un malentendido. O sea, quien vea título y autor no se confundirá. La confusión viene después, cuando empezamos su lectura. Sí, es un libro de décimas de Alfredo Zaldívar. Pero con la misma peculiaridad de asumir la poesía que tiene Zaldívar.No me pregunten si es un libro de divertimentos poéticos. Malentendido no es para entretenerse y jugar con las formas. Es una intención, una deuda con las décimas que el autor ha escrito. ¿Lo logra? Creo yo que sí. La teoría de que los decimistas son seres sin conciencia del género poético es falsa. Poetas son todos, lo mismo que se es poeta en el momento mismo en que decide asumir esta estrofa tan hermosa y humana y robada por los cubanos que la hemos aplatanado.
Se sabe que la virtud se cultiva. Para ser cultivada debe tenerse un alto sentido de todo cuanto rodea que a veces puede ser en extremo perturbador. Así, sólo de la justicia nace la virtud. Sólo a algunos pocos les es dable ejercer esta virtud ante los demás. Asomarse, asistir al drama de lo otros, que casi siempre es el drama propio, es tarea de verdaderos maestros. Hemos terminado creyendo que el héroe es únicamente un hombre de acción, entendiendo la acción por la batalla, la guerra, el arriesgar la vida en medio del campo minado, ante las armas o entre ellas. Hemos vivido siglos enteros antes de darnos cuenta del coraje de la palabra tensada como flecha viajera que cuando se dispara puede ganar todas las cruzadas, enfrentarse a cualquier legión.
La ciudad es anclaje y dispersión, enraizamiento y movimiento, rincón familiar y circulación de cuerpos anónimos. Centro de poder y placer, la ciudad incita a viajar, se abre a otros espacios. A veces dichos espacios son pliegues desconocidos dentro de la misma ciudad, otras veces es la ensoñación de la lejanía lo que convoca anhelos de otra ciudad: Matanzas llama a Boston, y los dos llaman respectivamente a Nueva York y a La Habana, y van contaminados por México y Atenas. Decía Cioran que «Mientras más desposeídos, más intensos se hacen nuestros apetitos e ilusiones.» Boston y Matanzas, paradójicamente, es donde las ilusiones y los apetitos se asientan y arden como signos, huellas y figuras.
Me sorprende la analogía aparentemente coincidente de la última frase de un texto dedicado a la práctica artística femenina, publicado en La Gaceta de Cuba no.1, 2004 por Suset Sánchez donde enunciaba: “Al final, en estos tiempos convulsos, a quien le interesa el género”(1) y un texto de corte sociológico publicado en la Revista Temas no. 37-38, del mismo año, de Stuart Hall: “Quién necesita la identidad” (2).
Domingo 27 de enero de 2008, a las ocho treinta de la mañana, en muchos hogares cubanos se vio la película mexicana El derecho de nacer, basada en la radionovela homónima de Félix B. Caignet, nuestro escritor, dramaturgo y compositor santiaguero. Precedida por un notable éxito entre los radioescuchas cubanos, México en 1952 realiza una versión cinematográfica. La historia de Albertico Limonta y la dulce Mamá Dolores otra vez entraron en el imaginario del cubano como una noción de lo auténtico: ya se había llorado con los avatares creados para una soap opera radial.
Hace poco más de seis años, la editorial Síntesis publicó un libro titulado Cómo se comenta una obra de teatro , del investigador del CSIC José-Luis García Barrientos, filólogo de renombre y destacado estudioso de las formas dramáticas. Su aparición supuso un verdadero hito en las investigaciones de teoría teatral. Y es que, lejos de tratarse de un mero manual, baúl de fórmulas y recetas para acometer el desglose analítico, las consideraciones y propuestas desarrolladas en sus páginas constituían todo un tratado acerca de la naturaleza, los entresijos y las implicaciones del fenómeno teatral.
MAR DESNUDO...