María Villar BucetaTomado de  la Revista Matanzas. No2, Año VIII (Mayo-Agosto-2007).

Joven como era, no parecía interesarle nada de
lo que es o debe ser patrimonio de la juventud: galas
femeninas, paseos, bailes, funciones de teatro…O en
palabras mayores el amor, la conquista de la fama,
la ilusión de viajar por otros países…
DML.

El nombre de María Villar Buceta (1899 – 1977), no solo se revela en las páginas, ya distantes, de “El Fígaro” u otras revistas y diarios habaneros, donde, “soñadora de claridad de soles y raíz de sí misma” [1] como la calificara el profesor Mario Rodríguez Alemán, le eran tributados muchísimos elogios.