Cinco PoetasSelección de poesía cubana

El panteón individual es el más inconfesado. Probablemente nunca diremos sin rubor, a la diestra de quién están sentados los amigos entrañables, ni cerca de cuál círculo infernal o espiral paradisíaca están colocados los pequeños dioses. Cada quien acumula nombres para esa pirámide donde se mezclan los dioses y los héroes. A veces conservamos amistades a lo largo de los años solamente porque tienen los mismos héroes y dioses -o parecidos - a los nuestros. Que la memoria de lo sagrado de unos y otros coincida, es casi un milagro. Pero nunca lo es más que el acto en que confluyen la memoria particular y la universal, los escalones del ensueño personal y las cimas de las utopías colectivas.