Alfredo VillanuevaTodo hijo puede ser buscado y mejor aún, hallado, atravesando todos los laberintos. Todo hijo puede ser intuido, descubierto, a partir de fragmentos de imágenes de su vida. Tarea noble y ardua es ir en pos del hijo que somos. El tránsito de la búsqueda, el camino del (re) conocimiento se convertirá en viaje y sendero para el deslizamiento propio. De ahí que no todos estemos preparados para enrolarnos en la definitiva expedición que es buscarnos los unos a los otros –y a nosotros mismos- sea cual fuere el camino, hallemos lo que hallemos al final de la travesía.