Laura Ruiz Montes

Empatía y transgresión (*)

Febrero 16, 2010 - 7:24pm

Ramón MezaTransgresor vitalicio, llamó Rogelio Rodríguez Coronel a Reynaldo González al recibirlo en la Academia Cubana de la lengua. Llamándole así no hizo más que acertar en su descripción y, de paso, ofrecer una suerte de anuncio de lo que sería el centro del discurso del autor de Siempre la muerte, su paso breve  para traspasar el umbral de la Academia.

Reynaldo González, observador penetrante y afilado comentador no habría podido –creo yo- entrar a la sacra Academia de otra manera que no fuera elogiando la irreverencia y el esperpento. Traer a la actualidad la obra de Ramón Meza, en especial “Mi tío el empleado” no es azar ni elección ingenua. Es, por sobre todas las cosas, un acto de justicia a quien transmutó la tradición del siglo XIX y su representación idílica en un muy interesante juego de claroscuros donde el símbolo alcanzó una categoría nunca antes vista.Meza aborda la realidad de otra manera, acusado de exhibir un “realismo grotesco”, como si eso fuera en última instancia un defecto,  ciertamente tomó los caracteres deformes y mostró vicios de la migración peninsular influyente en la conformación de la sociedad y culturas cubanas. Cultura, historia y  sociedad largamente explorada y habitada por Reynaldo González, desde Lezama hasta el tabaco; desde la música de María Teresa Vera y Bola de Nieve hasta el hechizo de las telenovelas creadoras de una cultura doméstica.

El editor intermediario y el performance carildiano

Diciembre 16, 2009 - 10:56pm

Carilda Oliver LabraEjercer de mediador en las necesidades personales y colectivas presupone un esfuerzo que quizás sólo el entusiasmo pueda llevar adelante. Mediar y reconciliar, es el oficio, la labor, la misión  de un editor. Esto conlleva altas exigencias, pero está bien –muy bien, creo yo- que todavía se espere algo de algún oficio. La labor de  permanecer en  línea neutra, siendo aliado de todas las partes, es una tarea riesgosa por todo aquello que los implicados esperan del intermediario.  Esperan los lectores, espera el autor y por si fuera poco, espera también el editor en cuestión.

Editar a Carilda Oliver Labra es una misión de guerra en tiempo de paz. Desde el inicio es preciso entrar en un campo minado. Trabajar con textos de una poeta tan reconocida y leída constituye un acto casi suicida. Encontrar la punta del ovillo por el cual habrá que tirar para desenredar la madeja es lo más difícil, sobre todo cuando de trata de recolocar  un mito de tamaña magnitud.

Palabras sobre el libro "Los silencios profundos" de Luis Yuseff

Diciembre 16, 2009 - 9:55pm

Luis YuseffPareciera que Luis Yuseff tiene razón, cuando dice, desde la voz de la negra Mercedes Sosa: las canciones de barricada “pasaron de moda”. Y digo pareciera porque pensado así, a lo grande, pudiera semejar certeza. En cambio, Yuseff es el primero en desmentir ese supuesto desde su libro “Los silencios profundos”, Premio Adelaida del Mármol, 2008.

Este conjunto de textos es una barricada perfecta desde la que el poeta se enfrenta, lustra las armas y se entrega para permanecer vivo en medio de la balacera. Desde imágenes,  que sin rubor o duda, me atrevo a llamar trascendentes, el poeta apaga las luces y muestra el pecho blanco. Después, acaricia al bárbaro que un día abrirá de un tajazo ese mismo pecho. De regreso, lava su cuerpo, recorta el cabello y destruye algunos poemas…Ese acto de limpieza de cuerpo y textos es el que signa el renacimiento. Pero no al estilo del fénix sino un renacimiento cotidiano: el despertar de la voz después de haber creído que no se cantaría más. El ponerse en pié luego de los disparos y adioses. El árbol del pan creciendo en el campo quemado. El encumbramiento de la mirada luego del fin del sudor gozoso y la fiesta de los primitivos olores del cuerpo. Y más tarde, a solas con ese renacimiento, el desafío es poder escribirlo.

Sobre dioses, condenados y héroes

Diciembre 15, 2009 - 3:05pm

Yanira Marimón. Premio MilanesLa subsistencia de cada día; no la de las colosales horas, ni la de los acontecimientos tremendos, sino la otra: la vida menuda -que es el primer eslabón de la Historia-, es uno de los mayores misterios que nos asiste, uno de los actos que más nos acerca o nos separa de los otros. Viajeros con documentos siempre a punto de caducar, vemos desfilar paisajes urbanos, esquinas maltrechas y almas en vilo; mientras somos vistos por los otros en sus diarios desplazamientos. Esto es lo que ha intentado fotografiar -consiguiéndolo- este poemario de Yanira Marimón. El movimiento, lento a ratos y vertiginoso hasta el vértigo en otras ocasiones, queda aquí retenido, como la misma fijeza provocada por el instante/obturador que fotografía lo exótico de cada rostro.

La poeta establece en algunos momentos y a través de diferentes poemas y prosas, una suerte de diario de la ciudad y el país. Algo parecido a las crónicas asoma, dando por resultado una poética asentada en logradas imágenes superpuestas, devenidas marcas certeras en la representación de diversos instantes y alientos de la historia, la leyenda, la tradición y la literatura.

Un ciruelo en la multitud

Octubre 19, 2009 - 5:41pm

Un cirueloEl paisaje visto desde la ventanilla –la del ómnibus, la del automóvil o simplemente la de los ojos entornados- podría resumirse en coloniales verjas, hermosos guardavecinos y quizás, a lo lejos, la red de cables del alumbrado público. Sin embargo, hay otro panorama que muchas veces pasa delante de los ojos con la misma velocidad con que corre el campo junto a los rieles del ferrocarril en marcha. Con la misma velocidad y la misma indiferencia. Con la misma monotonía del color repetido y la imagen sabida.

Ese otro paisaje es el de las feas esquinas, el del ruido y la calle sucia, el de los transeúntes -que envueltos en la rutina- andan sin apenas darse cuenta de lo que a su alrededor transcurre o lo contrario: viviéndolo todo, aspirándolo. Este otro es el paisaje real, el paisaje vivo: el de las personas apretujadas subiendo al ómnibus, el del  pedazo de tronco carcomido que se bambolea sobre el agua, el de los zapatos rotos. Dibujar, repetir ese paisaje, hacerlo palabra sólo podrá quien sea un verdadero testigo del adentro y esencialmente un peregrino y no un turista de la cotidianidad.

Premonición de la carne abierta

Agosto 20, 2009 - 12:26pm

LorcaTodavía Nueva York no había sido abierto, desgarrado, por su once de septiembre cuando Federico García Lorca escribió Poeta en Nueva York. Sin embargo, ya aparece en este libro toda la carne abierta de la Gran Manzana. Hay heridas que empiezan a latir desde el fondo, como un presentimiento oscuro, ambiguo. Eso es Poeta en Nueva York: el libro que presiente la herida mortal, que la adivina y se horroriza ante este presentimiento.

Viajar a Nueva York constituyó la primera salida de Lorca fuera de España. Este desplazamiento allende los mares lo llevó a respirar el Nuevo Mundo, la América y allí (aquí) realizó el poeta su propio viaje de descubrimiento. Todas las fragmentaciones con las que cargó Federico aparecen en estos versos, sus intersecciones y cruces vibran en medio de la desesperación por aprehender lo terrible, lo posible de encontrar en un viaje y que se convierte de inmediato en irreversible desplazamiento interior, en cuchillada que atraviesa las vísceras.

Algo “sucio” está por suceder.

Junio 19, 2009 - 11:11am

Algo sucio está por sucederSólo recuerdo las palabras “Período Especial”. Especial para mí, para muchos, era una categoría superior de lo bueno, era un ascenso de lo mejor. Pero otro fue el camino. Casi de la noche a la mañana ocurrieron grandes cambios en la vida cubana. Se inició una nueva ordenación socioeconómica, todo quedó reconfigurado: las ideas y el menú insular,  el imaginario cultural y la política, el entorno urbano y el mercado, las definiciones de conceptos ideológicos y las largas horas de apagones, el calor y la ausencia de transporte colectivo, el precio de los alimentos y la nostalgia...La capacidad de elección disminuyó considerablemente y las opciones no eran amplias. Pero la penumbra que empezó en 1990, paradójicamente, trajo aparejado un recién iluminado paisaje artístico y cultural. La batalla por la subsistencia  (pese a ella y/o a partir de ella) aportó  a la luz de la creación artística un grupo de temáticas  que hasta entonces no se habían asomado a la palestra pública y que fueron recogidas  en la literatura y en las artes en sentido general. El derrumbe del muro de Berlín, como castillo de naipes, acarreó como consecuencia otras caídas: se vencieron tabúes, se mezclaron elementos del entorno nacional antes dispersos, se desacralizaron un buen número de emblemas y se comenzó  a articular un nuevo discurso que se originaba, esencialmente, a partir de notables reajustes de códigos que procedían de la década anterior.

Pensando qué pasará si… O en cambio qué pasará si no…

Abril 13, 2009 - 12:48pm

Los frutos ácidos. Laura Ruiz MontesLa publicación de Los frutos ácidos (2008) de Laura Ruiz Montes, significó el reencuentro de su poesía con Ediciones Matanzas, la misma editorial que veinte años antes (1988) publicara su primer libro de poemas: Queda escrito. Sobre ello conversó Alfredo Zaldivar durante las presentaciones realizadas en la ciudad de los puentes, en los días de la Feria Internacional del Libro 2009. También sobre la significación de Laura, su lugar entre las voces más representativas de la poesía cubana de las últimas décadas, y en especial, de la poesía escrita por mujeres dentro y fuera de la isla.

En Los frutos ácidos, Laura vuelve a mostrarnos una alta precisión formal, un depurado sentido del lenguaje, el equilibro entre lo anecdótico y la imagen, la construcción de una organicidad que sobrepasa al texto individual… elementos todos que han caracterizado el cuerpo poético de la autora, y que se hacen más visibles a partir de sus últimos libros de poemas ( El camino sobre las aguas, Ediciones Unión 2004 y A qué país volver, Letras Cubanas, 2007)

¿Para qué quiero casa?

Abril 13, 2009 - 11:15am

Samuel  FeijóoEn la nota inicial al Libro de Job, Fina García Marruz explicó que esas páginas escritas hace más de treinta años, no estaban destinadas a la publicación sino a tratar de ayudar a nuestro fraterno Samuel Feijóo...y esas palabras de la poeta me regalaron en el año dos mil –fecha en que trabajé arduamente en la edición del Libro de Job- una imagen, otra, diferente de nuestro fraterno Feijóo. El pasado 31 de marzo, el autor de Bethel y Carta de Otoño, el hombre que dio vida a la revista Islas, no pudo cumplir noventa y cinco años. Mucha fe se hubiera arrastrado, elevado, tambaleado o enraizado en él si hubiese completado tamaña cifra.

En el prólogo a la edición de Prosas, de Samuel. Feijóo, que publicó Letras Cubanas en 1985, Cintio Vitier aseguró que esos textos junto a la poesía de Feijóo y sus apuntes de viaje, tendrían que conformar un solo Diario de Poeta que va creando su prosa con los mismos objetivos que su verso, equivaliéndolo a ratos en originalidad y belleza, o esclareciéndolo desde el ángulo de la reflexión, o abriéndose cauce a la voz de los otros... Y es que escribir el Diario del Poeta, no le es dado a todos. Sólo algunos, como Feijóo pueden hermanar todas las rutas de los viajes. Así, él juntó los trillos de sus viajes montañeses y llaneros para crear nuevos caminos. Lo que en algún momento fue difuso, empezó entonces a tornarse más puro y sobreabundante a través de su palabra.

Palabras para presentar El búfalo ciego y otros cuentos, de Mirta Yáñez

Abril 13, 2009 - 10:48am

El búfalo ciego y otros cuentos(Ediciones Unión, 2008) en la Feria del Libro de Matanzas, 2009)

Tengo que usar un gerundio para intentar elaborar una idea inicial sobre El búfalo ciego y otros cuentos. Debo decir que Mirta Yáñez ha pasado su vida literaria comprendiendo. No sé si todos somos capaces de darnos cuenta cabal de lo que significa comprender cuando van en juego silencios, acontecimientos históricos, vida pública, circunstancias privadas. Y digo Mirta Yáñez porque decir Carmela, Conchita, Agustina, Matilde, Silvina, Marisabel, Hortensia, haría muy largo el camino para hablar de las voces femeninas que desde los cuentos de Yáñez asoman y que ahora, reunidas en El búfalo ciego y otros cuentos, tratan de entender y asimilar lo que ha ido pasando a lo largo de los casi veinte años que median entre los cuentos de Todos los negros tomamos café, que son los que abren esta compilación y los de Falsos documentos, que la cierran. No me voy a referir a la gastada línea de tango que reza que veinte años no es nada. Porque veinte años sí son y representan mucho. Claro, todo depende del color del cristal con que se mire.


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MAR DESNUDO (ISNN 2307-2415).Revista Cubana de Arte y Literatura auspiciada por el Centro Provincial del Libro  y la Dirección Provincial de Cultura. Matanzas.Cuba. Dirección y Edición: Laura Ruiz Montes. Diseño, Desarrollo and the Community Administrador: Abel G. Fagundo. Prensa Cultural: Norge Céspedes. Sitio hecho con Drupal. Se recomienda la navegación con Mozilla Firefox o Chome.

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