Laura RuizEn el año 1997, Madrid me recibía con nieve, es la estrategia de la que se sirven ciertos climas para recordar a los visitantes cubanos su condición de extranjeros caribeños que no conocen frío más intenso que la escarcha que se formaba en los refrigeradores. Esa noche no salí de casa. Mi anfitrión buscó con delicadeza un grupo de películas para ofrecerlas, como quien regala a una niña la primera proyección de cine de su vida, mientras la niña alarga la mano y juega a producir sombras con las luces.