TitusTitus Andronicus, general romano, declama versos isabelinos. Con la tragedia clásica de fondo se desarrollan intrigas palaciegas, simulaciones y argucias maquiavélicas. Los tintes rojos de la sangre, las muertes sucesivas, las mutilaciones en escena se combinan con elaboraciones poéticas del lenguaje. Los personajes secundarios cobran un valor inusitado, definidos por la crueldad o la templanza, elaborados cuidadosamente. En el momento climático, cuando la madre devora a sus hijos en el banquete, el general se viste de cocinero. La obra de Shakespeare es un calidoscopio de luces y sombras que se movilizan, un texto nutrido con un eje de fuerza y varias subtramas enlazadas que termina siendo un tejido grueso de evocaciones literarias y estremecimientos humanos.