Paisajes en el borde. Isnalbys CrespoComo el equilibrista, que sabe que va a morir joven
o como Akileo frente al mar, mirando a su madre por última vez.
RAÚL HERNÁNDEZ NOVÁS

Me quito los zapatos, subo a los Paisajes en el borde y comienzo a tararear Ne me quitte pas, convencido de que voy a desnudar el alma por cada centímetro de este laminario publicado por ediciones Aldabón, y que debo a la conjunción del talento de Isnalbys Crespo y a la generosidad de Zaldívar, su editor.

Y todo porque lo que leemos se parece también a nosotros.

El borde es filoso. Mis pies sangran y casi resbalo. Mas no pienso detenerme. Como el equilibrista llevo una sombrilla. El equilibrio perfecto. Hay una brisa renovadora en cada imagen. También hay oscuridad, fobias, principios de incertidumbre y productos conmutativos. Todos somos el resultado de un gran matemático. Avanzo.