Crítica literaria

Agustín Acosta y los cien años de Ala

Diciembre 19, 2015 - 1:23pm

Revista MatanzasEl centenario del libro Ala, primer poemario del escritor cubano Agustín Acosta Bello (Matanzas, 1886 – Miami, 1979), es recordado en un dossier especial de la más reciente entrega de la revista artística y literaria Matanzas (No.2, mayo-agosto de 2015).

Este nuevo número de la publicación fue dado a conocer en el Museo de Artes de Matanzas; las palabras de presentación estuvieron a cargo de Mireya Cabrera Galán, quien consideró acertada y oportuna esta iniciativa de “dirigir el foco de interés” hacia una figura que, a pesar de su relevancia, estuvo relegada en el panorama de las letras cubanas durante tanto tiempo.

En esta oportunidad, la revista propone los textos “Un ala de cien años sobre Matanzas” y “Ala. En torno a su centenario”, pertenecientes respectivamente a Yolanda Brito y Mireya Cabrera Galán, consideradas entre las más significativas estudiosas de este autor. Alas —donde es recogida la antológica décima “A la bandera cubana”— se analiza en estos artículos partiendo de sus peculiaridades específicas como libro, con sus luces y sus sombras; de su significado en la carrera de Acosta: el primero de sus diez títulos publicados; de su coexistencia con Arabescos mentales, de Regino Boti, y Versos precursores, de José Manuel Poveda, con los que marcaría el paso del posmodernismo en la Isla.

Cepos de la memoria. Impronta de la esclavitud en el imaginario social cubano

Octubre 21, 2015 - 12:00pm

Cepos en la memoriaUn estudio del tema de la racialidad desde una perspectiva novedosa y multidisciplinaria, es propuesto por la escritora e investigadora cubana Zuleica Romay Guerra en el ensayo Cepos de la memoria. Impronta de la esclavitud en el imaginario social cubano, libro que será dado a conocer próximamente por Ediciones Matanzas.

Según el politólogo e investigador en temáticas sociológicas Carlos D. González Torres, a cargo de las palabras de la nota de contracubierta del volumen, en el mismo “la autora continúa explorando la dimensión subjetiva de las relaciones de dominio, mediante el estudio de las relaciones interraciales en la sociedad cubana”.

“La traumática experiencia de la esclavitud en las Américas y su impacto en las prácticas culturales y las mentalidades de las sociedades contemporáneas también son examinados en este ensayo, desde una perspectiva histórica y sociológica que trasciende la cuestión racial al abordar otras manifestaciones de una herencia cultural fomentada por cinco siglos de dominación capitalista.”

La mujer, presencia entrañable en la poesía de Eliseo Diego

Agosto 5, 2015 - 10:06am

Eliseo y BellaLa mujer, presente con frecuencia y de manera entrañable en la obra de Eliseo Diego (1920-1994), motiva un poema inédito que este reconocido escritor cubano dedicara a su esposa Bella García Marruz, y que recientemente ha sido puesto a disposición de los lectores en un pergamino preparado por Ediciones Vigía, en la ciudad de Matanzas.

Breve, de dos cuartetas, y titulado “Primer retrato de Bella en Arroyo Naranjo”, fue calificado como un “poema muy sencillo”, “un divertimento”, por la hija del autor, Josefina de Diego, Fefé, quien facilitó el acceso a este texto que, según ella, es uno de los pocos poemas inéditos de su padre, “pues ya prácticamente todos están publicados”.

Fefé recuerda que estos versos fueron motivados por una fotografía de su madre, Bella, durante su primera visita a Arroyo Naranjo, a la finca donde Eliseo Diego viviera de niño, hasta los nueve años, evocada por él con fascinación, y a la cual llevaría a su entonces novia, así como a la pareja de jóvenes enamorados que también formaban la hermana de esta, Fina García Marruz, y Cintio Vitier.

“Como era un lugar realmente maravilloso —recuerda Fefé—, con tantos árboles, tan esplendente, mamá quedó encantada, y de pronto, muy seria, muy solemne, le pidió a papá: «Cuando nosotros tengamos hijos, quiero que vengan a vivir aquí, quiero que aquí estemos todos». Alguien le tomó una fotografía a mamá. No recuerdo quién. Quizás papá, quizás Bella o Cintio. No recuerdo. Solo sé que de allí salió aquella imagen que motiva este poema.

Fina entre nos/otros *

Febrero 21, 2015 - 10:23am

Fina entre nosotrosPequeña, humilde, en verdad diríase suave, si no estuviéramos hablando de una losa. Tranquila pero no inerte. Sola pero no desolada. Al alcance de la mano. A la derecha, en el muro que rodea la puerta; el viajero, el peregrino, que entra desde el parque a la catedral de Matanzas, puede leer: “El bien no hace ruido. El ruido no hace bien”. Si Ediciones Vigía no hubiera existido, allí, en la verja, habríamos tenido que fundarla, solo para publicar la obra de Fina García Marruz.

Era 1990 y era Créditos de Charlot. Era el primer libro que la editorial se atrevía a publicar; poco más de ochenta páginas hacían creer que ascendíamos el Monte Carmelo. Allí estaba Chaplin, las gotas de lluvia cayendo sobre su sombrero; las lágrimas deslizándose bajo el paraguas. Era una frágil publicación, editada por Alfredo Zaldívar y diseñada por Rolando Estévez. Era un inmaculado papel que empieza a amarillear. Como marcador, un fragmento de cinta de celuloide que ya arde y se quema por los bordes. Era la dulce ingenuidad de pretender subsanar alguna errata simplemente tapando el desliz con un pedacito de papel pegado directamente sobre la línea ya impresa. Eran un sombrerito y un bigote diminuto, calzando la numeración de las páginas. Era una edición tan hermosa como inocente, que se presentó el 29 de abril de ese mismo año en la vieja casa de Vigía. Era el ofrecimiento de la poeta para las manos renacentistas de los artesanos/editores matanceros. Pero sobre todo fue entender, por fin –y para siempre– que no era que le faltase el sonido, sino que tenía el silencio.

A lo largo del casi cuarto de siglo que ha transcurrido desde entonces, Fina García Marruz ha regresado una y otra vez a las páginas de Vigía. En las formas y calidades del ensayo atravesó, en 1993, la noche oscura de San Juan de la Cruz junto a Cintio Vitier, deslizándose por entre la oquedad poética de sus pliegues para viajar hacia la luz y emerger para Hablar de la poesía, tres lustros después. Anunció la Navidad de 1999 en una postal que desde la Atenas de Cuba llegó a los rincones más insospechados, como suele pasar con el acto poético, el “viviente y el escrito” que para esta mujer han sido uno solo.

Barnet: setenta y cinco años de vida al servicio del hombre

Febrero 21, 2015 - 10:15am

Homanaje a Miguel barnetMiguel Barnet ha logrado la hazaña de reproducirse a sí mismo por medio del lenguaje escrito. Lo que en términos plásticos podríamos llamar autorretrato, o en ingeniería genética clonación, o en física cuántica el universo paralelo, es también y para definirlo de manera más sencilla, el resultado de una doble existencia: una transcurre en los veriles de la carne y los trasiegos del tiempo histórico; y la otra pertenece al mundo de la literatura, pero ambas existen conectadas a una fuente en común, que es la espiritualidad del poeta.

El afán de existir es, con certeza, uno de los rasgos más consistentes y se enuncia tanto en la propia dialéctica literaria como en la misma vocación social de Barnet; es un obsesivo impulso de presenciarse en las manifestaciones más disímiles de la historia, y para lograr esta revelación Miguel ha escogido dos condiciones específicas: la bondad y la belleza.

La primera, útil y necesaria porque en ella reside la justicia, el ideal del bien que sostiene la esperanza de una sociedad mejor; la segunda se afirma en la poesía, en un metalenguaje que sintetiza todo el conocimiento adquirido a través de las circunstancias con la atemporalidad con la que el propio espíritu prevalece.

Esta duplicidad no resume queja, angustia, o confusión. Es un manifiesto de combate, es una teoría de guerra, y no precisamente hay que llevar una granada en la mano para ser un soldado. Todo aquel que con su palabra ha defendido la vida, ha validado el proyecto humano en pro de la felicidad común, de la libertad y del amor, es un guerrero. ¿Qué son los poemas si no trincheras en las que poeta resiste?. Al paso de los siglos, cuando otras generaciones se asoman sobre el libro dan fe que desde sus páginas, entre las palabras venidas del tiempo, este poeta nos mira y nos habla resueltamente, nos convoca a su pasión existencial, y nos convence de que pudo vencer al olvido y destruir la nada.

La sangre y el mar. El aterrizaje caribeño de Occidente

Febrero 20, 2014 - 12:49pm

La sangre y el marUn cuerpo femenino sangrante, en agonía, y una historia que va corriendo a la par, son el inicio, el germen, de la novela La sangre y el mar, del escritor haitiano Gary Victor[1]. La sangre brota, se derrama, se convierte en hemorragia a consecuencia de un aborto mal realizado; pero trasciende el espacio de la agonía física para ser continente de decepciones sociales, desgarramientos y dolores provocados por una angustiosa historia que atañe tanto al espacio nacional como al íntimo.

No resulta casual ni un hecho aislado la elección del nombre de la protagonista: Herodiana, cuya cercanía etimológica con Herodes (el Grande) está muy clara. La matanzas de los inocentes de aquel, es trasladada a este aborto, a esta sangre en el Caribe negro, a esta matanza por procuración. La relectura de amantes desgraciados que a lo largo de la historia de la literatura han sido, también parece encontrar en esta obra su reevaluación, salpicada por indicadores propios de la telenovela como género. La representación dramática de los amores frustrados, la imposible movilidad social, la joven seducida y abandonada, las familias que se oponen, las clases sociales en juego, se entrecruzan aquí con la historia haitiana real.

Matanzas, desde una mirada diferente. A propósito de LETRAS HÚMEDAS. LA CIUDAD POÉTICA, de Urbano Martínez Carmenate

Junio 27, 2013 - 4:26am

Letras HumedasCuando Raúl Ruiz se refería a la obra de Urbano Martínez decía que envidiaba su forma de escribir, lo cual, viniendo de alguien tan prestigioso como el desaparecido historiador de la ciudad de Matanzas, constituía un gran elogio. Quizá por haberlo asumido a partir de su labor como museógrafo e investigador del Museo Palacio de Junco y no por su formación académica -que es de Literatura y Letras-, en Urbano el oficio de historiador, tan dado a la precisión, al dato factual, tan celoso de nombres, cifras y hechos, que en ocasiones lo despojan de belleza y estilo, no ha sufrido esas carencias. Sus libros tienen como sello distintivo, entre los historiadores del territorio, ese arte de la belleza en el decir que casi siempre es dado a los escritores de ficción, esa rara conjunción entre Clío y Calíope.

El libro que da lugar a esta reseña tiene esas características en grado sumo. Se trata de un ensayo, ganador del concurso Fundación de la Ciudad de Matanzas del año 2011, y como todo ensayo -cuando es feliz-, contiene una novedosa propuesta, una estructura argumentativa muy peculiar en este caso, pues utilizando la más detallada documentación histórica, Urbano Martínez ofrece un devenir de la ciudad desde las pupilas de los escritores y poetas que se han inspirado en ella, que la han mencionado en versos, cartas, artículos.

Mayonesa bien brillante, ¿una novela de amor?

Diciembre 22, 2012 - 1:40pm
Mayonesa bien brillanteLa joven escritora cubanaLegna Rodríguez acaba de dar a conocer una peculiar novela de amor, en la que destaca el matiz perspicaz, irónico, transgresor con que asume la concepción de este subgénero literario y las propias perspectivas de sus personajes de lo que implica, de lo que es una relación amorosa.
 
La obra se titula Mayonesa bien brillante. Una novela de amor (Ediciones Matanzas, 2012) y presenta elementos habituales en este subgénero literario: un amor a primera vista, poemas, un Ulises y una Penélope, una suegra entrometida, una traición..., pero mediante actuaciones, actitudes, reflexiones poco convencionales de Teki Heromu Cho y Lasso Rohjo, los personajes principales, estos códigos se rebelan contra ellos mismos, se subvierten. El narrador de la obra que obtuviera en 2011 el Premio Fundación de la Ciudad de Matanzas, enfatiza en las contradicciones respecto a ese sentimiento edulcorado por la sociedad, y saca nuevas texturas de los sucesos. Es un narrador omnisciente que a ratos se entromete, pero no con el cansón estilo de la novela del siglo XIX, sino con una intervención novedosa, que propone un ejercicio interactivo con el lector.
 

Verónica Jiménez : Reaprociaciones

Octubre 22, 2012 - 10:41pm

Nada tiene que ver el amorLa función del crítico, a veces, se limita a rendirse a los pies de su lectura. A darse cuenta de lo que el texto propone: desentrañar su mecánica, entonces, se convierte obligatoriamente en una celebración. De la literatura, en realidad, más que del texto en particular. El conjunto de Verónica Jiménez que ahora nos ocupa –Nada tiene que ver el amor con el amor (Piedra de Sol, 2011)– nos invita a comenzar así esta reseña. Su carácter de reunión, de resumen de la poética de Jiménez, también es un paso adelante, un nuevo territorio. Sin ser una antología, recupera poemas de sus dos primeros libros y ofrece otros que se adentran en temáticas nuevas y en formas inesperadas, aun cuando mantienen una atmósfera que los hace coherentes –no reiterativos– con los anteriores.

Fuera de destacar (casi) obligatoriamente el deslinde que marcan poemas como “Unción del padre enfermo”, “Praderas de Chol Chol”, “María comentaba las noticias” y “Marina llega con la lluvia”, lo que más nos interesa es precisar la lectura retrospectiva que nos parece posible hacer de la escritura de Jiménez a partir de esta nueva publicación.

Para una revisión de la poesía conversacional

Octubre 17, 2011 - 10:35am

Para una revisión de la poesía conversacionalEn la novela del Premio Nobel Gabriel García Márquez, Del amor y otros demonios, el narrador colombiano pone en boca del médico, Abrenuncio, unafrase que bien podría ser un axioma que definiese la poesía coloquial; dice Abrenuncio: "Cuanto más transparente es la escritura más se ve la poesía". Desde los años 60 hasta nuestros días, múltiples son los estudios que se han escrito sobre una vertiente de la poesía que empezó a nacer en los años 60 con gran fuerza en toda América Latina y que, sin duda, con muchas transformaciones y variantes, se sigue escribiendo en estos momentos.

Hablamos de la poesía coloquial, de tono conversacional, término que acuñó Roberto Fernández Retamar1. La mayoría de estos trabajos, centrados en el estudio específico de poetas conversacionales, coinciden en afirmar que se trata de una poética diferenciada de la que se venía creando en Hispanoamérica: existe un afán de llegar al lector e implicarlo, de aludirlo y no eludirlo, como tantas veces ha ocurrido en la historia de la poesía. Se propone un "nuevo realismo"2, no para erigirlo contra nada, ni para fundar preceptiva alguna -como afirman algunos críticos, sin pensar que en toda corriente literaria siempre se intenta crear una preceptiva como definición del movimiento-, sino para escribir de un modo diferente.


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MAR DESNUDO (ISNN 2307-2415).Revista Cubana de Arte y Literatura auspiciada por el Centro Provincial del Libro  y la Dirección Provincial de Cultura. Matanzas.Cuba. Dirección y Edición: Laura Ruiz Montes. Diseño, Desarrollo and the Community Administrador: Abel G. Fagundo. Prensa Cultural: Norge Céspedes. Sitio hecho con Drupal. Se recomienda la navegación con Mozilla Firefox o Chome.

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