Paisaje Virtual. Obra de Yampier Báez«El arte no es una hermosa morada, sino una tarea para estar tratando siempre de solucionarla, tanto en su producción como en su recepción». 

Theodor W. Adorno, Teoría Estética

Una reflexión estético-filosófica sobre las características y desafíos del arte actual exige en primer lugar su contextualización. Luego de los años 50 del pasado siglo se apelará al término Posmodernidad para referir enunciados visibles, en ciertas manifestaciones fenoménicas, del devenir sociocultural de la sociedad occidental. Para algunos autores, este cambio de acento resulta evidencia de un cambio epocal[1], mientras que para otros se revelará como neoestetización o "dominante cultural"[2]. Ahora bien, lo que es cierto es que su existencia "... desborda los recipientes del arte"[3]. En este sentido, una de las consecuencias del postmodernismo -como el dominante cultural de lo postmoderno o de la sociedad post-industrial- ha sido la desaparición gradual de la anterior separación rígida (modernista) entre el arte elevado o elitista y la vida cotidiana, signado, por una parte, por el desarrollo de propuestas artísticas mucho más abiertas e innovadoras y por otro, por el desarrollo de una cultura del consumo.