Leonardo PaduraPadura acaba de recibir en la Alianza Francesa de Cuba el Premio Carbet del Caribe y del Mundo, concedido por la asociación itinerante Institut du Tout Monde (1) a su novela El hombre que amaba los perros (2). En este libro nuevamente se aproxima a figuras históricas (el revolucionario ruso León Trotsky, y su asesino, Ramón Mercader), un camino ya recorrido por él hace una década, cuando escribió La novela de mi vida, cuyo protagonista es el poeta cubano decimonónico José María Heredia.

¿Por qué le interesa tanto la historia?

Porque la historia te lo explica todo. Si uno no la entiende, no entiende el presente. Cuando investigué sobre Heredia hallé un elemento que no aparece en ningún libro como algo significativo en la vida del poeta: en una de sus cartas le dice a su madre que cuando regrese a Cuba –él está enfermo ya, en el exilio en México- seguramente mejorará con “los ajiaquitos” que ella le hace y con el quimbombó que a él tanto le gusta comer.