El momento del cambio es un momento capital en nuestras existencias. Un momento que vivimos a diario, en las múltiples decisiones que debemos tomar, unas más trascendentes, otras más circunstanciales, pero decisiones en definitiva, y responsables de nuestra evolución, de nuestro avance, o, por supuesto, de nuestro retroceso.
El Anuario de Investigaciones Culturales, que concibe la dirección de Cultura en la provincia de Matanzas, está viviendo una de estas etapas de transformaciones. Así se puede apreciar en su último número, el no. 12, correspondiente al 2011, que Ediciones Matanzas acaba de presentar.
En unas breves “Palabras necesarias” que dan inicio a este volumen, se traslada la voluntad de cambio, de búsquedas y nuevas metas, a lo que sin duda contribuye el nuevo comité editorial que asume su concepción, integrado por Silvia Teresita Hernández Godoy, Caridad Contreras Llorca y Mireya Cabrera Galán, y manteniéndose como directora Laidys Luvia Daniel Santana.
Sin dudas nos encontramos en presencia de lo que pudiera considerarse una nueva etapa, con todo lo que esto implica. Una auténtica nueva etapa trae necesariamente variaciones de perspectiva en las publicaciones seriadas, que se producen no solo por el movimiento de los integrantes de sus equipos de trabajo, sino además por otros factores como pueden ser el propio contexto, las circunstancias políticas, económicas, sociales.