Ola que mira la ola.

La musa matancera de Julián del Casal

Octubre 19, 2015 - 9:23am

Julian del CasalFueron los encantos de una matancera-habanera, miembro de una acaudalada e ilustrada familia, los que motivaron en el poeta y narrador Julián del Casal (La Habana, 1863-1893) los versos de Kakemono. Considerado uno de los precursores del modernismo en Hispanoamérica, Casal aportó a las letras cubanas una nueva sensibilidad. Transitó del romanticismo al modernismo para legarnos una poesía plena de riquezas sensoriales y de un dominio axiomático de las métricas. Innovador y apasionado, sus tres libros publicados en vida  (Hojas al viento, Nieve y Bustos y rimas), así como toda su obra recogida en publicaciones literarias de su tiempo, ofrecen un escritor consumado, cuyo legado constituye uno de los tesoros más valiosos de la literatura cubana de la decimonovena centuria.

María Luisa Rosa Cay Deville fue el nombre de la musa que lo llevó a escribir una de esas composiciones en la que exotismo, prodigalidad verbal y cromatismo apuntan indefectiblemente a su poética. Había nacido María en Matanzas, el 3 de febrero de 1862. Unos meses después, el domingo 15 de junio, fue bautizada en la iglesia San Carlos Borromeo, hoy Catedral de la archidiócesis yumurina (1). Su padre fue Ricardo James Cay, oriundo de Francia, según los documentos parroquiales, aunque en algunos textos se le atribuye la nacionalidad inglesa o norteamericana, indistintamente. Miembro del Liceo Artístico y Literario de esta ciudad y aficionado a la poesía, Cay ocupará, posteriormente, importantes cargos en la diplomacia insular. De hecho, su actuación como canciller del consulado imperial de China en la capital habanera favorecería la adopción de ciertas costumbres y gustos orientales en su entorno doméstico, siendo su residencia una suerte de extensión de aquel universo exótico, tan apegado al gusto de los escritores modernistas.

Don Zenén

Octubre 17, 2015 - 6:18am

Don ZenénSi hay un sitio donde tan bien se está, es Matanzas. Matanzas es los amigos, el teatro, el puente sobre el San Juan,  la Plaza Vigía y sus vigías, Guanima y mis hijos, Albio y sus ratoneras, el camino a la playa de la infancia y a la casa de Joseíto, El Mirón, Mercedes, Pancho y su hermosa prole, Ulises, Pedro Vera y su amabilidad, el parque de La Libertad, la noche.

Matanzas es las estaciones de Zenén y Rubén. No hay lugar en Cuba donde los homenajes, al menos en el teatro, se sientan verdaderos, auténticos, aun con las formalidades de rigor. El jubileo nace de manera natural, los invitados no nos enteramos de las dificultades de la bodega, que las hay. Se da fácilmente, con gracia y clase.

Hace unos días Zenén Calero cumplió 60 años. Mucho antes nos habíamos dado cuenta del calibre de este caballero, de su estirpe, cuyos ejemplares escasean en la familia de los humanos, para decirlo científicamente.  Mucho antes habíamos advertido ese linaje de hombre de bien combinado con talento, inteligencia, bondad, creatividad, cultura, encanto. No era un dato. Es un conocimiento tácito. Zenén es todo eso y las palabras no llegan a su altura, amén de que pueda quedar cursi, y está de más decir que no importa.

Presencia francesa en la cultura musical y artística de la ciudad de Matanzas. Siglo XIX. Aproximaciones

Agosto 3, 2015 - 4:21pm

Esteban Chartrand. La cultura francesa ha constituido uno de los referentes más sólidos en el acontecer histórico de numerosas naciones del mundo. Ya sea de forma directa o indirecta, Francia devino modelo universal a partir de los principios ideológicos y jurídicos que afloraron con la revolución de 1789.  Ello, sin ignorar los significados que para países como Cuba, tuvo la introducción, en la economía de plantación, de maquinarias y procedimientos técnicos, de patente francesa, los que contribuyeron a la consolidación de esa economía.

A la vez, la revolución haitiana (1791) marcó un punto de giro para la historia de la mayor de las Antillas. El declive económico de la otrora colonia gala sobrevino tras la cruenta contienda. La emigración de franceses hacia Cuba no se haría esperar. Tan pronto tienen lugar las  disímiles sublevaciones en Haití y Santo Domingo, comienzan a arribar al oriente de esta isla (Santiago, con preferencia) colonos franceses, algunos en compañía de sus antiguos esclavos.

Entre finales de aquel siglo e inicios del siguiente la región de Matanzas participa de un rápido crecimiento de su riqueza agraria, lo cual coadyuvó al florecimiento cultural de la entonces jurisdicción yumurina, en particular su capital. Tal situación estuvo favorecida por sucesos locales como la apertura del puerto al comercio con varias naciones (1793), así como por acontecimientos internacionales que en conjunto incidieron de forma positiva en el desenvolvimiento económico y socio cultural de la región. El florecimiento de la ciudad tiene sus orígenes en las primeras décadas del siglo XIX, si bien su momento clímax es alcanzado entre 1840 y 1868, año en que estalla  la Guerra de los Diez Años.

Durante este tiempo, la modesta fisonomía de Matanzas comienza a transformarse, a la par que los hacendados engrosan su patrimonio. Y  es que el interés de la burguesía terrateniente criolla supera las meras expectativas de enriquecimiento material. Distingue a los matanceros su apego por la ilustración, de ahí que conciban proyectos destinados a fomentar la educación, la literatura y las artes, al tiempo que impulsan significativas transformaciones urbanas, en correspondencia con la creciente posición de Matanzas como gran productora y exportadora de azúcar.

Pedro José Guiteras Font en su bicentenario

Abril 24, 2014 - 11:25pm

Pedro José Guiteras Font Una de las grandes personalidades de la cultura cubana del siglo XIX fue Pedro José Guiteras Font (Matanzas, 17/3/1814- Charleston, EE.UU, 3/2/1890), quien se destacó como historiógrafo, crítico literario y pedagogo. Su padre, Ramón Guiteras Molins era natural de Canet del Mar, Gerona y su madre, Gertrudis Font Xiques, provenía de Barcelona. Ambas poblaciones están ubicadas en la región española de Cataluña, caracterizada, hasta hoy, por su empuje económico e industrial.

Al asentarse a inicios del siglo XIX en Matanzas, el emprendedor catalán sobresalió en el ámbito del comercio, específicamente en la producción y exportación de café, ramo que tuvo en esta zona uno de sus principales enclaves en las primeras décadas de aquella centuria. Se dedicó, además, a la elaboración y comercialización de harina de trigo, tal como asevera el autor Arnaldo Jiménez de la Cal en su libro La familia Guiteras. Síntesis de cubania. (1) En lo que respecta a su pensamiento, Guiteras era un ferviente opositor del tráfico de esclavos, convicción que sería trasmitida, de forma natural, a sus vástagos.

La sal de los libros

Abril 23, 2014 - 1:54am

Caprichosas ConjeturasEn el film Midnight in Paris (Woody Allen, 2010), basado en un relato antiguo y breve del mismo director, un escritor norteamericano en plena crisis creativa, se halla de vacaciones prenupciales en la Ville Lumiere, con su frívola novia y la rica familia de esta.

Mientras vagabundea por una parisina callecita oscura y desierta, suenan las campanadas de medianoche y de manera mágica, el protagonista se encuentra con Scott y Zelda Fitzgerald, que lo transportan en el tiempo y lo llevan cada noche a sus fiestas en las que conoce a Gertrude Stein, Hemingway, Buñuel y Dali, entre otros. Cada mañana, terminado el encanto, el escritor regresa a su vida actual, lleno de ideas literarias y cuestionamientos acerca de sí mismo.
 
En una de las fiestas, mientras charla animadamente con Luis Buñuel, el escritor le propone un guión cinematográfico en el que los personajes están encerrados en una habitación y no pueden salir. Y Buñuel se sorprende de un argumento tan raro y pregunta una y otra vez, totalmente extrañado:¿Por qué no pueden salir?

Leonardo Padura: condenado a ser libre

Diciembre 22, 2012 - 1:05pm

Leonardo PaduraTodavía recuerdo con absoluta nitidez el día de junio en que hace ya seis años, Carlos Velazco y yo tomamos el largo camino para entrevistar a ese escritor que recién habíamos leído con fruición pero con sospecha en los ratos libres permitidos por una aburrida carrera universitaria que tratábamos de hacer entretenida y llena de sobresaltos. Aquel viaje constituía uno de esos esfuerzos a brazo partido por tener algo que contar en un futuro no muy vislumbrado. Íbamos, más que con un cuestionario, con un interrogatorio de casi cuarenta preguntas y la esperanza de lograr que Leonardo Padura fuera noble y las respondiera en apenas dos horas.

Aunque no hablamos de ello durante el atestado traslado en un ya extinto camello, un enigma nos martillaba con mayor fuerza en la cabeza que los otros. ¿Por qué aquel hombre multipremiado, publicado por la prestigiosa Tusquets en España, con las puertas abiertas para vivir en cualquier otro sitio, se mantenía aferrado al poco noble barrio de Mantilla? Misterioso nos parecía que ni siquiera hubiese intentado buscar una casa por los alrededores de La Rampa, siguiendo ese precepto atribuido a Guillén de que los grandes hombres pueden nacer en cualquier lugar, pero siempre han de morir en El Vedado.

“300 Años de Arte en Cuba”. Un hito en la historia del Arte Cubano

Octubre 22, 2012 - 3:34pm
300 años de arte en CubaCuando se habla del proceso que constituyó la evolución del arte cubano desde sus inicios hasta el fenómeno revolucionario de la vanguardia plástica insular, es menester hacer referencia a un hito dentro del espectro expositivo que acaeció por la primera mitad del pasado siglo en los predios universitarios para constatar a través de óleos y grabados nuestra heredad plástica y su continuo devenir.
 
Recogida por la historia como “300 años de arte en cuba”, esta mega exposición organizada en la Universidad de la Habana en abril de 1940, constituyó un acontecimiento sin igual para el Arte Cubano porque aunó de manera cronológica y coherente obras trascendentales que iban desde “la india habana – escultura hecha y fundida en cuba en el año 1632 – pasando por la época colonial, hasta llegar a los pintores de 1940…” [1] Sobre el suceso, ampliamente reseñado en la época, hoy día se sabe muy poco, sin embargo es innegable el hecho de su inconmensurable aporte a la visualización de esa condición evolutiva y sistémica que siempre ha caracterizado nuestra creación.
 

Asistencia a la perpetuación de un don sugerido: acercamiento a la obra literaria de Mylene Fernández Pintado*

Octubre 22, 2012 - 12:51pm

Mylene Fernández PintadoEn la cuentística escrita por mujeres en la década del '90 destaca el nombre de Mylene Fernández Pintado, cuya labor creativa comenzó a hacer eco en los círculos intelectuales de la capital en dicho período. La autora, nacida en Ciudad de La Habana en 1963 y residente en la actualidad entre esta y Lugano, Suiza, es Licenciada en Derecho por la Universidad de La Habana desde el año 1984 y durante algún tiempo trabajó como asesora legal en el Instituto Cubano de Artes e Industria Cinematográficos (ICAIC). En su haber como narradora destacan dos menciones al premio otorgado por La Gaceta de Cuba, una en el concurso “Fernando González” en Colombia y otros concursos internacionales en el género del cuento, así como la obtención en 1998 del “Premio David” en el mismo género por su colección de relatos Anhedonia, publicada por Ediciones UNIÓN en 1999; el premio cubano-italiano Ítalo Calvino en el año 2002 y el Premio Nacional de la Crítica Literaria en el 2004, por su novela Otras plegarias atendidas, publicada también por la editorial Marco Tropea en Italia, galardones que contribuyeron sin dudas a la consolidación de la escritora y al creciente interés de la crítica literaria especializada por ahondar en los rasgos de una escritura femenina novedosa en el entonces controvertido panorama de la narrativa nacional.

Mujeres santificadas, veneradas y bendecidas del imaginario popular cubano

Octubre 22, 2012 - 10:30am

Mujeres santificadasSiempre existieron mujeres para las cuales el alma vivió de dar. Si alguna vez fuéramos a comprender sus vidas, destinos y azares, alcanzaríamos a percibirlas como siguiendo, afanosamente, algún cauce inexorable hacia una de las caras de la verdad, que se nos revela enternecedora y terrible al mismo tiempo. Consumaciones, esperanzas y desesperaciones ante las cuales, sin entenderlas, quedaríamos perplejos; presos de incredulidad, o perturbados por emociones encontradas, sin poder traducirlas en ideas.

Quisiéramos entonces creer que los tiempos y angustias de estas mujeres no pasaron en balde, porque algo quedó de ellos en aquella memoria del alma que los pueblos dejan estar consigo, y guardan con cariño a través de los tiempos. Difícil y complejo sitio para llegar a posesionarse, porque solo les transportan a este espacio–tiempo en esa memoria espiritual, quienes puedan comprenderlas e identificarse con aquella porción de la verdad brindada por ese conocimiento extraño, no adquirido. Aquel que primero debe ser redescubierto y luego reconocido. Ese saber del alma, que seca el pensar y obliga a pegarnos, como se pega el sediento al escaso hilillo de agua bajo la dura roca, con el desespero de no poder romperla, para beberla y poder saciar la sed de una vez y por todas

Lola Cruz, mujer y mito

Junio 11, 2012 - 11:19am

Lola_CruzUno de los personajes femeninos más famosos del siglo XIX cubano fue Dolores Cruz Vehil (Matanzas, 20.9.1840- Ídem, 1913). En una época de prohibiciones para la mujer, “Lola” Cruz sobresalió sin transgredir las reglas, pero reafirmando continuamente su recia personalidad y su axiomática devoción por la patria chica. Dentro de los moldes sociales en que se desenvolvió, la adornaron virtudes como una erudición amplia y bien cimentada y un pensamiento liberal que solía manifestar en el trato próximo y humanizado que confería a sus esclavos, así como en la simpatía que mostraba respecto a las causas, socialmente justas. Dominaba varios idiomas, en particular el inglés, el francés y el italiano, tocaba el piano con una habilidad superior al de las jóvenes aficionadas de su clase y compartió con su esposo -el acaudalado José Manuel Ximeno- la pasión por el arte pictórico.

A tono con su contexto estos rasgos enfatizaban su belleza, que fue, como era de esperarse entonces, el atributo por el que su nombre trascendió, despertando “no solo un gran número de admiradores, sino también de curiosos que venían expresamente á Matanzas á [sic]  conocerla […] En su tipo delicado hacían contraste sus ojos negros con el cabello castaño, y la nítida blancura de su tez, le valió el sobrenombre de la Perla del Yumurí.” (1) 


http://mardesnudo.atenas.cult.cu
http://www.atenas.cult.cu
http://www.facebook.com/mardesnudo

MAR DESNUDO (ISNN 2307-2415).Revista Cubana de Arte y Literatura auspiciada por el Centro Provincial del Libro  y la Dirección Provincial de Cultura. Matanzas.Cuba. Dirección y Edición: Laura Ruiz Montes. Diseño y Web Master: Abel G. Fagundo. Prensa Cultural: Norge Céspedes. Sitio hecho con Drupal. Se recomienda la navegación con Mozilla Firefox.

Este sitio se distribuye bajo licencia Atribución-No Comercial-Sin Derivadas 1) Se puede copiar, distribuir y comunicar públicamente la obra siempre que se de  crédito a la fuente y al autor. 2) No se permite la modificación, la alteración o la transformación del contenido original, aunque se pueden utilizar fragmentos del mismo bajo lo expuesto en el parámetro 1.

facebooktwitter.Google PlusrssEmail

 

 

Distribuir contenido