Santiago GamboaEntrevista con el escritor colombiano Santiago Gamboa, quien nos acompañara en 2005 como jurado del Premio Literario Casa de las Américas

El problema de la incomunicación es una de las claves de la novela: el diálogo de Manuel se revela como monólogo, los monólogos de Inter-Neta no tienen repercusión en, ni interacción con los otros personajes y finalmente es Juana la culpable de la muerte de su hermano por no haberse comunicado, etc. ¿No es algo paradójico, dado la abundancia de los medios comunicativos?

Santiago Gamboa: ….. En el fondo las tragedias son falta de información, y entonces para este libro, ya que está concebido como una tragedia clásica, es necesario que esta incomunicación exista, y que se exprese a través de monólogos. O sea:eso es lo que permite que haya esos monólogos. Están separados, por supuesto, y es algo que a mí me hace darle mucho valor a la figura del cónsul, porque en el fondo él es el único que tiene toda la información y el único que vive completamente esta historia (tal como la vive el lector). Porque lo que vive Manuel… en el fondo, es incompleto. Manuel muere sin saber que la hermana lo iba a ver y que está llegando, incluso sin saber que apareció, que está viva. Muere sin saberlo. Y ella no lo puede ver en vida. Juana sabe un poco más, pero sólo lo ve cuando está muerto. Hay algo muy cercano a la filosofía del lenguaje. Wittgenstein tiene una frase muy poderosa que dice: la muerte no es un acontecimiento de la vida. No podemos vivir la muerte. Parece una trampa del lenguaje, pero es cierto: la muerte no forma parte de la vida; uno no puede vivir su propia muerte – uno vive la muerta de otros, pero la propia nunca.¿Por qué? Pues porque ha cambiado de estado. La muerte y la vida son conceptos antinómicos. Y de todo eso está formado la novela. De todas estas ideas que son muy sencillas.