Virgilio Piñera“Virgilio Piñera sabía o al menos tenía una fuerte intuición de que iba a trascender como escritor, aunque, por supuesto, lo asumiera con suspicacia, con ironía, y también con dudas, algo normal, dada la falta de garantías que ofrece la literatura sobre la futuridad de cualquier obra.”

Así lo afirmó Antón Arrufat, Premio Nacional de Literatura, durante un evento realizado en las ciudades de Matanzas y Cárdenas, el 19 y el 20 de julio, como parte de las celebraciones por el centenario de Piñera que se llevan a cabo durante este año en la Isla.

“Virgilio se preocupó por resguardar sus textos inéditos, y en el caso de la correspondencia tenía la costumbre de hacer copias de las cartas que enviaba y consideraba valiosas por determinado motivo.“Incluso durante los largos años en que estuvo relegado, mantuvo su confianza. Decía que esos eran tiempos provisionales, que formaban parte de contingencias sociales, y que como estas en algún momento pasarían. Las aguas tendrían que coger su nivel.

“Abilio Estévez me mandó recientemente un correo donde recordaba un hecho ocurrido en diciembre de 1978, en el que Piñera vaticinó, curiosamente, que su obra sería recordada en el futuro.

“Se había reunido un grupo de amigos. Se conversaba sobre el relegamiento de Piñera y se produjo un ambiente angustioso, triste. De pronto él se levantó, caminó por la sala, dio unos pasos de baile y dijo: No se preocupen, mi centenario se celebrará por lo alto. Todos lo tomaron como una broma, pero lo cierto es que resultó algo profético.”

Según Arrufat, el rescate de Virgilio Piñera durante los últimos años ha sido un proceso lento y en ocasiones tortuoso, y constituye un acto de justicia frente a una propuesta de importancia capital.

“Su obra forma parte del imaginario cubano, y dadas algunas de sus peculiaridades puede considerarse un caso insólito, especial, dentro de la tradición literaria en la lengua española.

“Virgilio sostiene interesantes relaciones con algunas zonas del Quijote de Cervantes, específicamente lo grotesco, y se debe hacer énfasis en el modo de acercarse a lo cubano y en una escritura que busca la sencillez, entre otros logros reconocidos.”

Durante el evento sobre Piñera en las ciudades de Cárdenas y Matanzas, varios intelectuales cubanos abordaron aspectos diversos de su producción que incluye teatro, narrativa (novela y cuento), poesía, ensayo, periodismo y traducción literaria, así como su correspondencia.

Además de Arrufat, realizaron intervenciones en el encuentro Jorge Ángel Pérez, Cira Romero, Lourdes Arencibia, Norge Espinosa, Vivian Martínez Tabares, Cristhian Frías y Roberto Pérez León.

En esta ocasión se dio a conocer el número monográfico que la revista Matanzas le acaba de dedicar a la vida y obra de Piñera.

Lilian Padrón y su grupo Danza Espiral presentaron una coreografía inspirada en la pieza de teatro Aire Frío, del autor homenajeado.

En la Ermita de Monserrate, en la ciudad de Matanzas, tuvo lugar una cantata poética, donde participaron niños escritores, repentistas, trovadores y poetas miembros de los Talleres Literarios, de la AHS y de la Uneac, entre otros.

En Cárdenas se develaron dos tarjas, una en el lugar donde se levantaba su casa natal —espacio que actualmente se encuentra comprendido dentro del patio de la Escuela Víctimas de la Coubre—, y otra en su tumba, frente a la cual Arrufat leyó el poema Testamento, de Piñera.

El evento lo auspiciaron el comité provincial de la Uneac, la dirección provincial de Cultura, la dirección provincial del Libro y Ediciones Matanzas, entre otras instituciones de este territorio.


Por: Norge Céspedes