Yanira MarimónLa escritora matancera Yanira Marimón se manifestó partidaria de una poesía nacida de las emociones, durante su reciente participación en el espacio Aire de Luz, que conducido por Basilia Papastamatiu es realizado mensualmente en el Centro Literario Dulce María Loynaz, de La Habana.

“Sigo creyendo en las emociones, mi poesía brota enteramente de ellas; de hecho no escribo si no es algo que me conmueve de manera profunda, que me hace salir los versos de golpe”, confesaría la autora a Mar Desnudo poco después.

“Quiero enfatizar en que hacer de manera auténtica este tipo de poesía no es tan fácil como pudiera parecer a simple vista; se debe tener un pulso preciso para trazar una línea que marque el equilibrio entre la emoción y la ecuanimidad, la serenidad para reflejar determinada sensación, determinado sentimiento.”

“El que se pase de esa línea deja de hacer poesía para ir inevitablemente hacia otra cosa, tal vez hacia una queja, tal vez hacia una mera confesión de melancolía, pero de ninguna manera tras la auténtica poesía.”

En el espacio Aire de Luz, correspondiente al mes de diciembre, y en el que también participó como invitado el poeta Edel Alberto Morales (Cabaiguán, 1961), Yanira compartió con el público presente algunos recuerdos de sus inicios en las letras, y especialmente se refirió a lo que había significado para ella el haber tenido en la familia dos poetas singulares, su padre Luis Marimón y su hermano Javier, así como su bisabuela Amelia Vento, que llegó a publicar dos libros.  

“Mi padre tenía la casa llena de libros y yo pude acceder a ellos desde pequeña. A él lo visitaban escritores, artistas de todo tipo y ese ambiente intelectual que había en torno a mi papá también me aportó mucho.”

“Sin embargo, a mí me daba un auténtico terror enseñarle algún poema a él. A él o a mi hermano. Temía que no les gustara. Creo que por eso fue que vine a publicar tan tarde mis primeros textos. De hecho, mi papá no los vio, ya había fallecido. Mi hermano sí los leyó y le parecieron bien. O al menos eso me dijo.”

“Nuestras maneras de concebir la poesía son notablemente distintas. La de mi papá tiene una gran fuerza expresiva, con amplio uso de la metáfora y de referencias culturales, propias del hombre de vasta cultura que fue. Mi hermano es más experimental, emplea una especie de fluir de la conciencia, acude al absurdo. La mía, en cambio, es muy intimista, y transparente, sencilla, con motivos que están cercanos a mi experiencia, a lo que ocurre dentro de mí o cerca de mí.”

En Aire de Luz, Yanira leyó varios poemas pertenecientes a sus dos únicos libros publicados hasta la fecha: La sombra infinita de los vencidos (Ediciones Aldabón, 2005) y Contemplación versus acto (Ediciones Matanzas, 2009, Premio José Jacinto Milanés 2008 y Premio Nacional de la Crítica 2009), así como otros textos de carácter inédito que forman parte del volumen en preparación titulado “Caminando descalzos sobre cristales”.

Además de los cuadernos de poesía mencionados, Yanira Marimón Rodríguez (Matanzas, 1971) ha publicado las noveletas para niños y jóvenes Donde van a morir las mariposas (Editora Abril, 2005, Premio Calendario y Premio La Rosa Blanca) y Tocar las puertas del cielo (Ediciones Matanzas, 2014). La obra de esta autora aparece recogida en numerosas antologías de poesía dadas a conocer en Cuba y en el extranjero. Es miembro de la Uneac y editora de la revista Matanzas.


Por: Norge Céspedes