Las fundaciones“El discurso marginal también tiene puntos en el reino de la imagen. La poesía de Rito Ramón Aroche se ha caracterizado por deslizarlos–desplegarlos utilizando una estructura donde, a nivel de cada texto y a nivel de unidad, el ritornelo construye sus recurrencias jugando como los círculos concéntricos de la pedrada de los niños, fundados en los charcos de su localidad. De este modo, el poeta nunca pierde la obsesión. Las palabras que lo marcan, queloides –como Seal- en el rostro de la enfermedad, se mantienen ritorneando entre memoria y olvido, nacimiento y destrucción, similar al avatar de las instituciones fomentadas”.

 Están son las consideraciones iniciales del periodista y crítico Ismael González Castañer en torno a la más reciente entrega de Rito Ramón Aroche: Las fundaciones, volumen editado por Ediciones Matanzas, bajo el sello de la colección Puentes.Rito Ramón acondiciona en esta oportunidad una treintena de textos donde se sostienen las particiones de ideas y oraciones, temas y elementos que validan su poética, una vez más, como una muestra libremente experimental. Quienes deseen acercarse a su voz poética encontrarán el magnetismo propio del querer decir mucho en breves momentos, en no enseñar su carta escondida y que sea el lector-decodificador quien establezca sus derroteros en el tono que establece el poeta: no agresivo, más no conciliador.

Autor de varios libros y merecedor de no pocos reconocimientos literarios dentro y fuera de la Isla, Rito Ramón continúa su poesía como una prolongación de sí mismo, enarbolando un estandarte al que ya nos tiene acostumbrados y es que el poeta siempre lleva en sí la Razón y la esgrime. Las fundaciones precondiciona este proceder desde la misma imagen de cubierta donde la ilustración de Eduardo Ponjuán nos advierte que “No es la mente, no es el Buda, no es Nada.”

Por ello, González Castañer necesita orientar al lector instándole a que “tome Las fundaciones como soporte y transporte hacia las iluminaciones, lo restaurante y el hidrógeno palimpsestual.”


Por: Maylan Álvarez


De Las fundaciones (Ediciones Matanzas, 2011)

Nacimiento


Del lado opuesto al de las tuberías.

¿Claror se ha dicho?
Chatarra cubierta por enredaderas.
¿Se anuncia la expresión            -deforme?
Nadie diría      qué mal presiento.
Diría: farol en alto, farol          casi en el árbol.
Y en los días lunares / que vi pasar / que nunca
había creído        del lado opuesto     que así fuera.