El paisaje visto desde la ventanilla –la del ómnibus, la del automóvil o simplemente la de los ojos entornados- podría resumirse en coloniales verjas, hermosos guardavecinos y quizás, a lo lejos, la red de cables del alumbrado público. Sin embargo, hay otro panorama que muchas veces pasa delante de los ojos con la misma velocidad con que corre el campo junto a los rieles del ferrocarril en marcha. Con la misma velocidad y la misma indiferencia. Con la misma monotonía del color repetido y la imagen sabida.
Ese otro paisaje es el de las feas esquinas, el del ruido y la calle sucia, el de los transeúntes -que envueltos en la rutina- andan sin apenas darse cuenta de lo que a su alrededor transcurre o lo contrario: viviéndolo todo, aspirándolo. Este otro es el paisaje real, el paisaje vivo: el de las personas apretujadas subiendo al ómnibus, el del pedazo de tronco carcomido que se bambolea sobre el agua, el de los zapatos rotos. Dibujar, repetir ese paisaje, hacerlo palabra sólo podrá quien sea un verdadero testigo del adentro y esencialmente un peregrino y no un turista de la cotidianidad.
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El Museo Palacio de Junco celebra su primer cincuentenario. Sin embargo, la lucha por una institución cultural de su clase en esta ciudad es un asunto más antiguo: se remonta a 1874, cuando el ayuntamiento local lanzó una iniciativa que, presumiblemente, haya sentado pautas en la Cuba colonial. El proyecto abortó a la larga, pero fue seguido de otros que mantuvieron vivo aquel espíritu por muchas décadas, hasta que la Revolución en 1959 hizo realidad ese sueño en el transcurso del mismo Año de la Liberación.
El Septimo Día
Los poemas que componen este libro de Ángel Carlos Sanchez, son fragmentos de un espacio sin gradaciones, como los nudos del tejido del silencio; nos llevan a otro sitio, hacia otro tiempo, hacia la destrucción de lo cotidiano o hacia los sitios del insomnio. El poeta sabe que cada uno de sus textos, desde su gestación, son la imágen de la incandescencia y de las ruinas, el tokonoma, cuando "Algo comienza a ser pensado y ya se olvida".
Ítaca: Versión Libre
En el gris noviembre se presentará el poemario Contemplación vs. Acto, de la poetisa Yanira Marimón Rodríguez, texto con el que mereciera el Premio José Jacinto Milanés, convocado por la UNEAC de Matanzas en el 2008. Hablamos de un momento, sino único, singularísimo dentro de las letras yumurinas. Junto a la edición de Alfredo Zaldívar, se respira la presencia de un libro tachonado de códigos (unos visiblemente expuestos, otros menos arriesgados) que consolidan la voz lírica de una poeta joven, eso sí, de raíz milenaria en sus decires.
En una visita a museos y colecciones cubanas no es extraño encontrar en sus exposiciones, las conocidas cachimbas o pipas para fumar tabaco de la época colonial. Confeccionadas en barro, encierran un mundo enigmático, por su morfología, las técnicas de manufactura y decorativas implementadas, y por lo principal, el hecho de llevar consigo un pasado relacionado con los hombres que las elaboraron, utilizaron, y los procesos socio económicos a los cuales estuvieron relacionadas.
AbigailI. ¿ Erotismo o Pornografía?. Esa es la cuestión.
En primera instancia, he de aclarar al lector que esta recopilación de textos comprende títulos, entre publicados y engavetados, concebidos incluso hace ya unos cinco años. Estos apuntes no pretenden, en !o absoluto, convertirse en la bibliografía que compendie todo lo que gesta el movimiento plástico contemporáneo en Matanzas, mucho menos en el contexto nacional, pues realmente faltarían varios nombres y otros análisis de sucesos y procesos que activan el panorama artístico. Simplemente, configura un acercamiento a varias de las constantes sobre las que, de una forma u otra, he estado trabajando en los pocos años que llevo en el ejercicio de la crítica y la curaduría en esta ciudad que habitamos.
Mi mamá llamó hace un rato para decirme, que un paisano, un “vecino” podría decirse, acaba de ganar el más importante premio concedido a la literatura (a sus cultores) escrita en lengua hispana. Ella a su vez lo supo por mi tío, el Doctor José Roberto Galán, que cuando escribe, desde Córdoba, Veracruz lo hace para darnos una noticia excepcional, como ésta por la que vibró de buen orgullo mexicano, presintiendo el que desde esta isla verde, nuestra patria segunda, compartiríamos con él y con todos aquellos cordobeses que saben suyo- ahora más que nunca - a
MAR DESNUDO...